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Verdasco y Feliciano, los madrileños de la Davis

Mar del Plata (Argentina), 23 nov (EFE).- En 2004 en la final disputada en Sevilla entre España y Estados Unidos fueron dos jugadores de Baleares, Rafael Nadal y Carlos Moyá los que llevaron en volandas al equipo español con su victoria para lograr el segundo título. Cuatro años después, en Mar del Plata, dos madrileños uno de ellos de adopción, han conseguido el tercero.

Fernando Verdasco nacido en Madrid, y Feliciano López, en Toledo, pero criado tenísticamente en la capital española, han colaborado decisivamente para lograr la primera victoria de España como visitante en la final de la competición de tenis más importante del mundo.

En el Estadio Olímpico de Sevilla, la intervención de Moyá fue clave al ganar sus dos puntos individuales, primero al vencer a Mardy Fish, y luego, en crucial cuarto al superar a Andy Roddick, en ambos sin ceder un set. Nadal había logrado el 2-0 en la primera jornada al vencer a Roddick en cuatro mangas.

Fue el triunfo balear en una final en la que también colaboraron Juan Carlos Ferrero, obligado a disputar el doble con Tommy Robredo, y que perdieron ante Bob y Mike Bryan, y Robredo que luego cedió el último punto, ya decidida la eliminatoria contra Fish.

En Mar del Plata, Emilio Sánchez decidió confiar la suerte a los zurdos madrileños, los "galácticos", ambos seguidores del Real Madrid, con Feliciano demostrando un primoroso tenis frente a Juan Martín del Potro, minando la elevada moral argentina lograda al vencer David Nalbandian a David Ferrer.

Luego, "Feli" formando pareja con Fernando Verdasco devolvió más aún las esperanzas al equipo español, en un partido que tuvieron perdido, y que al final ganaron 'in extremis' a Nalbandian y Calleri, un triunfo que revitalizó al conjunto de Emilio Sánchez, como el propio capitán español reconoció, y que dejó "tocado anímicamente" a todo el conjunto argentino, como destacó Alberto Mancini, seleccionador rival.

El triunfo de Verdasco sobre Acasuso en el último partido, "la victoria más importante de mi vida", como el zurdo madrileño consideró después, cerró una final histórica, que abre una nueva etapa para un equipo que aunque no contará con el seleccionador Emilio Sánchez, si ha ganado ya con creces una "competitividad que buscaba desde hace mucho", como apuntó Emilio. EFE.

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