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Senegal estudia implantar los arrecifes artificiales de Tabarca y El Campello

Santa Pola (Alicante), 23 nov (EFE).- El Ministerio de Economía y Recursos Marinos de Senegal estudia implantar el modelo de arrecife artificial anti-arrastre del entorno de la isla de Tabarca y El Campello (Alicante) para salvaguardar sus cinco áreas marinas protegidas de la pesca industrial de barcos arrastreros y cerqueros.

El director científico del Centro de Investigaciones Marinas de Santa Pola (CIMAR), centro mixto de la Universidad de Alicante y ese ayuntamiento, Alfonso Ramos, ha anunciado a Efe que el objetivo del Gobierno senegalés es "preservar" las zonas de puesta y cría de importantes especies marinas costeras de interés comercial, que han resultado mermadas por la sobreexplotación de los caladeros.

Invitado por Senegal a través de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), Ramos ha sido el único español que ha participado en unas jornadas en Dakar, del 11 al 14 de noviembre, con una treintena de expertos de Francia, Canadá, Estados Unidos, Mauritania y Cabo Verde.

Allí, el Ministerio de Economía y Recursos Marinos ha visto con buenos ojos los resultados obtenidos en Tabarca y El Campello, donde se implantaron los arrecifes en 1989 y 1992, respectivamente, y han permitido recuperar el 60% de las praderas de posidonia oceánica y duplicar la pesca artesanal a su alrededor (la que usa artes fijos y anzuelos en embarcaciones de entre dos y cuatro tripulantes).

Los otros dos países africanos presentes en la reunión, Mauritania y Cabo Verde, también han expresado al director científico del CIMAR su interés para proteger zonas de crías de pulpo a profundidades de entre 20 y 30 metros, en el caso mauritano, y para defender sus mecanismos de atracción de peces de mar abierto, en el caboverdiano.

Los arrecifes artificiales antiarrastre de Tabarca y El Campello consisten en bloques cúbicos de unas ocho toneladas de hormigón con traviesas de ferrocarril dispuestos a modo de "pincho" de manera que impiden el paso de las redes de un barco de pesca industrial.

El modelo español consiste en colocar estos módulos paralelamente a la costa cada 300 metros y en perpendicular a la costa cada 50, lo que permite que con seis bloques se puedan proteger ocho hectáreas de lecho marino del daño que provocan las redes de arrastre de los pesqueros ilegales, que "acaban" con la flora y fauna de los fondos.

Según Ramos, cada uno de estos bloques, que se colocan en forma de estrella, salvaguarda de media una extensión superior a una hectárea (el equivalente a un campo de fútbol), cualidad que ha sido muy valorada por el Gobierno de Senegal.

En Tabarca hay colocados 40 de estos bloques para proteger unas 80 hectáreas y frente a El Campello hay 350 que abarcan 500 hectáreas, dentro de un modelo que ha permitido recuperar el 60 por ciento de las praderas de posidonia oceánica, en el primer caso, y duplicar las capturas de la pesca artesanal, en el segundo, sobre todo de salmonete.

En la reunión de expertos también se valoró el empleo de embarcaciones de hierro desprovistas de elementos de contaminación como arrecifes artificiales, los cuales tienen la multifuncionalidad de ser antiarrastre y de proteger y atraer concentraciones de peces para su captura regulada mediante anzuelo.

La importancia de la pesca en Senegal se refleja en que el ministro de Economía también sea responsable del área de Recursos Marinos, en un país con una producción de unas 400.000 toneladas anuales que en los últimos años ha sufrido una sobrepesca que ahora obliga a regular y controlar la actividad.

Además, la pesca representa la principal fuente de proteínas de la población senegalesa, con un consumo 29 de kilogramos al año. EFE

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