Quantcast

El marido de Terri Schiavo muestra su solidaridad al padre de Eluana

Roma, 23 nov (EFE).- El estadounidense Michael Schiavo, quien en marzo de 2005 consiguió desconectar a su mujer, Terri, en coma irreversible tras una larga y polémica batalla legal, mostró su solidaridad al italiano Giuseppe Englaro, que lucha por interrumpir la alimentación asistida que mantiene viva a su hija, Eluana.

En una entrevista publicada hoy por el diario italiano "Corriere della Sera", Michael Schiavo afirmó que nadie como él "puede entender el tormento que vive Giuseppe Englaro".

"He recibido numerosas amenazas de muerte por parte de fundamentalistas cristianos, antiabortistas y desequilibrados, que me han perseguido durante años", reveló el estadounidense.

Un tribunal de Florida autorizó en marzo de 2005 a Michael Schiavo a poder desenchufar las máquinas que mantenían con vida desde hacía 15 años a su mujer, de 41 años, en estado vegetativo.

El fallo de la Justicia estadounidense provocó duras reacciones del Vaticano, de una parte de la política y de grupos de católicos en todo el mundo.

Al igual que en el caso de Terri Schiavo, Giuseppe Englaro tras diez años de recursos ante la Justicia italiana logró el pasado 11 de noviembre que se autorizase suprimir la alimentación y la hidratación asistida a su hija, de 37 años, en coma irreversible desde 1992.

"Me identifico completamente con Englaro porque conozco su inmensa tristeza. Este hombre perdió a su hija hace 17 años y desde entonces está de luto. Todos los días te levantas y vas a ver a una persona que ya no existe. No hay un dolor más grande", explicó Schiavo al diario milanés.

Schiavo mostró su admiración por Englaro por su "rigor moral y cómo ha gestionado el sufrimiento sin ceder a las presiones externas".

Ante las declaraciones de exponentes del Vaticano que califican estos casos de "asesinato", Schiavo explicó que como fiel cree "que la gran esperanza de los católicos es poder volver a Dios al final de la vida (…). Y allí llegará Eluana como ahora descansa Terry".

"No conozco a ningún católico que quisiera pasar el resto de su vida como un vegetal por obligación del Gobierno o de los curas", agrego Schiavo, que indicó que en el testamento vital que hacen algunos estadounidenses añaden que "no quieren terminar sus vidas entre tubos y ventiladores como Terri Schiavo".

En Italia continúa la movilización de los católicos y sectores conservadores, que han puesto en marcha diferentes iniciativas para evitar que se desconecte a Eulana.

Mientras, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos rechazó la demanda de varias asociaciones italianas en la que reclamaban medidas para evitar que se suspenda la alimentación a Eluana.

El padre de Eluana guarda silencio y espera el momento para trasladar a su hija a la ciudad de Udine, en la región Friuli-Venecia-Julia (noreste), donde está previsto que se le desconecte la sonda que la alimenta. EFE

ccg/tcr