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Wall Street busca recuperar la confianza y podría hallarla en Geithner

María Peña

Washington, 22 nov (EFE).- Tim Geithner, presidente de la Reserva Federal de Nueva York, es un cuarentón pragmático que evita el protagonismo y los reflectores, pero su posible nombramiento como próximo secretario del Tesoro le catapultaría a la misión del rescate de la economía.

El equipo de transición del presidente electo de EEUU, Barack Obama, no ha querido negar ni confirmar que, según se ha filtrado a la prensa, Geithner, de 47 años, podría sustituir en el cargo a Henry Paulson.

Se prevé que Obama presente a su próximo equipo económico, encabezado por Geithner, el próximo lunes en Chicago (Illinois) y, de confirmarse su nombramiento, éste tendría la ingente labor de mitigar una crisis que amenaza con sumir a la economía en su mayor recesión desde comienzos de la década de 1980.

Si Obama hace el esperado anuncio, junto con el de otros líderes de corte moderado, lo haría después de permanecer bajo el radar esta semana pasada, observando las disputas entre el Congreso y la Casa Blanca sobre cómo ayudar a la industria de automoción.

Aunque extraoficial, la posibilidad de que Geithner asuma las riendas del Departamento del Tesoro alegró a Wall Street el viernes, cuando el índice de Dow Jones se disparó por cerca de 500 puntos al solo filtrarse su nombre.

Durante la contienda electoral, Obama prometió que, de llegar a la Casa Blanca, la economía sería su máxima prioridad y que se rodearía de expertos, incluso de adversarios, para responder a los retos más apremiantes de la nación.

Quienes lo conocen aseguran que Geithner, un pragmático de apenas 47 años que ha dado pocos discursos y es más bien "tímido", traería a Washington un buen dominio de los asuntos financieros, en momentos en que todos, desde el inversionista hasta el barrendero, sufren los efectos de la crisis.

También conoce los entresijos del Departamento del Tesoro, al que se incorporó en 1988 y donde posteriormente fue promovido a secretario adjunto para Asuntos Internacionales, durante la presidencia de Bill Clinton.

Desde allí, ayudó a hacer frente a la crisis financiera asiática en 1997, ayudado, sin duda, por su sólido conocimiento del continente, en particular de la cultura y política de China y Japón.

Casado y con dos hijos, Geithner disfruta en su tiempo libre del tenis, el surfing y la pesca con sedal.

Pero con una maestría en Economía Internacional, su mayor pasión, al parecer, la reserva para el análisis de las tendencias económicas.

Trabajó de cerca con el ex secretario del Tesoro, Robert Rubin, y después con su sucesor, Larry Summers, otro nombre que aún suena como posible asesor del Gobierno entrante.

Antes de trasladarse a la Gran Manzana, en 2003, como noveno presidente de la Reserva Federal de Nueva York, trabajó para el Fondo Monetario Internacional (FMI) y para la empresa creada por el ex secretario de Estado, Henry Kissinger.

Geithner, nacido en Brooklyn, no es ajeno a las turbulencias de la economía, ha servido de "nexo" entre Wall Street y Washington, y ha trabajado en tándem con Paulson para resolver la crisis.

Además, ha figurado en el estrecho círculo del presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, mientras el banco central de EEUU busca devolver la calma a los mercados financieros.

Geithner fue una de las figuras clave en el drama vivido durante la adquisición de Bear Stearns por parte de J.P. Morgan Chase, a mediados de marzo pasado, algo que inspiró tanto críticas como elogios.

Pero dentro y fuera de Wall Street, algunos economistas anticipan que Geithner, que en su momento advirtió del malsano y voraz apetito por inversiones arriesgadas antes del desplome financiero, ayudaría a liderar la reforma del sector.

Esa urgencia encuentra eco en los pasillos del Senado, que debe confirmar al próximo secretario del Tesoro.

"Espero revisar el historial del candidato y dialogar con él sobre (el rescate financiero), la política fiscal y cómo ampliar el acceso de EEUU a los mercados extranjeros y poner orden en la política fiscal del país" dijo el viernes Charles Grassley, el republicano de mayor rango en el Comité de Finanzas del Senado.

La Reserva Federal de Nueva York tiene un voto permanente en el comité responsable de fijar las tasas de interés, y la selección del sucesor de Geithner, si éste deja el cargo, sería otro factor clave para recuperar la confianza y vitalidad del sector financiero. EFE

mp/jla