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Líder rebelde critica la presencia de "cascos azules" en el Congo

Kinshasa, 22 nov (EFE).- El líder rebelde tutsi Laurent Nkunda criticó hoy la presencia de los "cascos azules" de la ONU en la República Democrática del Congo (RDC), donde tratan de proteger a la población civil y dan apoyo logístico y militar a las tropas gubernamentales.

Nkunda, cuya guerrilla reanudó los combates contra el Ejército del Gobierno de Kinshasa en agosto pasado, ofreció su primer mitin político en cuatro meses ante miles de seguidores congregados en Rutshuru, la mayor de las poblaciones de la provincia oriental de Kivu Norte, ocupada por la guerrilla a finales de octubre pasado.

Allí, el dirigente guerrillero arremetió contra la Misión de la ONU en el Congo (MONUC) que, con 17.000 soldados, que se ampliarán a 20.000 próximamente, es la mayor para el mantenimiento de la paz en el mundo.

Para Nkunda, que encabeza el Congreso Nacional para la Defensa del Pueblo (CNDP), el refuerzo de la misión no supondrá una mayor seguridad para la RDC, sino que resulta "inaceptable": "Mandan 3.000 'cascos azules' más y ustedes aplauden. Se están engañando", dijo el líder de la rebelión.

"Debemos unirnos y trabajar por nuestra propia seguridad", agregó Nkunda, quien dijo que hay dos posibilidades para los congoleños: "Apoyar la rebelión para realizar la revolución o callarse con la MONUC".

También acusó al Gobierno de Kinshasa, que preside Joseph Kabila, de gastar el dinero de los congoleños en armar milicias y guerrillas para combatir a sus rebeldes del CNDP, en lugar de dedicarlo a pagar salarios a los profesores o médicos.

En ese sentido hizo referencia a las milicias locales pro gubernamentales mai-mai y el Frente Democrático para la Liberación de Ruanda (FDLR), formado por hutus hostiles al Gobierno de Kigali y acusados de haber participado en el genocidio ruandés de 1994, contra los que combate el CNDP.

Esos grupos pasaron a la RDC y desde entonces Kigali ha acusado a Kinshasa de apoyarlos para formar el FDLR, algunos de cuyos miembros se considera que participaron en la matanza de 800.000 tutsis y hutus moderados que se produjo en Ruanda en cien días de 1994. EFE

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