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Líderes demócratas detallan condiciones para ayudar a Detroit

María Peña

Washington, 21 nov (EFE).- Los líderes demócratas del Congreso de EE.UU. delinearon hoy las condiciones que impondrán a los "Tres grandes de Detroit" antes de siquiera sopesar un plan de préstamos de 25.000 millones de dólares para el sector automotriz.

Durante una rueda de prensa, la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, dijo hoy que tanto ella como el líder de la mayoría en el Senado, Harry Reid, enviarán una carta a los máximos ejecutivos de General Motors (GM), Ford y Chrysler, en la que les exigen que justifiquen esa ayuda.

Los demócratas postergaron la votación de un posible plan de rescate y fijaron un plazo del 2 de diciembre para que las empresas expliquen cuánto dinero necesitan y cómo lo usarán, y detallen un plan de viabilidad.

Sólo entonces, una vez que envíen sus planes a los comités que tienen jurisdicción en el asunto, es que sopesarán si se justifica convocar de vuelta a Washington a los congresistas para votar un plan de ayuda la semana del 8 de diciembre.

Pelosi repitió que, a su juicio, los ejecutivos no presentaron, en sendas audiencias esta semana, un argumento convincente sobre la necesidad de recurrir a las arcas del Estado para tirarles un salvavidas.

"Lo queremos por escrito, para qué lo quieren (el dinero)?, estamos listos para ayudar porque reconocemos que la industria automotriz es una parte crítica, central, fundamental de nuestra economía", enfatizó Pelosi.

"Pero tienen que explicar cómo piensan sobrevivir… en la carta, les damos una idea de lo que queremos decir por viabilidad y rendición de cuentas a los contribuyentes", agregó Pelosi, al insistir en que da igual si presentan el plan de forma individual o colectiva.

Para Pelosi, independientemente de los costos laborales de producción, la viabilidad del sector "no se trata sólo de ajustarse el cinturón…es tomar la decisión de competir e innovar" mediante nuevas tecnologías.

La líder californiana expresó su apoyo "inequívoco" a la fuerza laboral del sector, pero también frustración de que el Gobierno de Bush "sabe" que puede echar mano del plan de rescate de Wall Street para ayudar a la industria automotriz.

La Casa Blanca, que hoy reiteró las críticas a la inacción demócrata, se opone a esa idea y prefiere que el dinero salga de un fondo ya aprobado en septiembre para incentivar la fabricación de vehículos más eficientes y ecológicos.

"¿Para qué le van a seguir dando vueltas al asunto?", preguntó la portavoz de la Casa Blanca, Dana Perino, rumbo a Perú, donde acompaña al presidente George W. Bush a la cumbre de la APEC.

La crisis financiera global, la congelación de crédito y una caída estrepitosa en las ventas han puesto al borde del abismo a las empresas de Detroit, que luchan por su supervivencia más allá de 2008.

Se calcula que el colapso de solo una de las empresas del sector desencadenaría el despido de hasta 2,5 millones de trabajadores.

Esa precaria situación pone al Congreso ante la disyuntiva de continuar rescatando a la empresa privada -algo impopular entre los votantes- o permitir el colapso de los fabricantes de automóviles y cargar con la culpa.

"No podemos dejar que Detroit se vaya a pique. El fracaso de la industria o la inacción, no son buenas opciones para este gran país", dijo Kent Hughes, analista del Centro Woodrow Wilson.

Y el inversionista multimillonario Warren Buffet se hizo eco hoy de las críticas de que el sector automotriz necesita "un nuevo modelo de negocios" para mejorar su competitividad, ya sea con o sin la ayuda del Gobierno.

En declaraciones a la cadena Fox, el presidente de Berkshire Hathaway y miembro del equipo de transición del presidente electo, Barack Obama, consideró que cualquier plan de ayuda debe incluir una "solución empresarial" y éste tiene que ser negociado por el Ejecutivo, no el Congreso.

A juicio de Buffet, el Gobierno debe insistir en que los ejecutivos de los "Tres grandes de Detroit" inviertan un porcentaje sustancial de su propia riqueza neta en la modernización de las empresas.

Los demócratas querían incluir la ayuda al sector en un ambicioso plan de recuperación económica, que además repartiría recortes tributarios.

Pelosi dejó en claro que volverán a insistir en el plan en la 111 sesión legislativa de enero próximo. EFE

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