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El Gobierno busca hacer equilibrio ante puja entre sindicatos y empresarios

Hernán di Bello

Buenos Aires, 21 nov (EFE).- Mientras empresarios y sindicatos discrepan sobre la forma de atenuar el impacto de la crisis global, el Gobierno argentino anunció hoy una baja del desempleo y prepara un paquete de medidas para mantener el crecimiento económico.

En tanto, analistas consultados por Efe apuntaron que el desplome financiero internacional tendrá consecuencias sobre el empleo y el ingreso de la población, pero no iniciará sino que acentuará una tendencia originada antes en factores domésticos.

Según estadísticas oficiales difundidas hoy, durante el tercer trimestre del año la tasa de desempleo fue del 7,8 por ciento (equivalente a 871.000 personas que buscaban trabajo y lo no tenían) y se situó 0,3 puntos por debajo del nivel del mismo lapso de 2007.

El dato fue dado a conocer en momentos en que se calcula que unos 150.000 trabajadores, la mayoría del sector bancario, alimentario, automovilístico y de la construcción, han sido cesados, suspendidos o cumplen vacaciones anticipadas a raíz de la caída de la producción por los coletazos de la crisis global.

La Confederación General del Trabajo (CGT), la mayor central obrera del país y alineada al peronismo gobernante, ha planteado la necesidad de que se obligue a las empresas a pagar hasta una triple indemnización por despidos injustificados.

El sistema de doble indemnización rigió hasta el año pasado y había sido implantado en 2002, cuando al calor de una de las peores crisis económicas, políticas y sociales de su historia Argentina registró un máximo de desempleo del 24,1 por ciento.

"Hay motivos para creer que no se va a llegar a una situación semejante a la de 2002, cuando la economía caía más del 12 por ciento, había una recesión muy profunda y un desempleo muy elevado", consideró el economista Ernesto Kritz.

Empresarios e industriales advirtieron que la medida que impulsa la CGT podría crear un efecto contrario al deseado, porque agrega incertidumbre al ya difícil contexto planteado por la crisis financiera y económica global.

El Gobierno de Cristina Fernández en principio se sumó a las críticas empresariales a un eventual aumento de las indemnizaciones, pero luego dio a entender que la iniciativa no pondrá en riesgo su alianza con la central obrera.

"Nosotros no tomamos distancia ni desaprobamos nada. Es una propuesta de la CGT con el objetivo de mantener el empleo y vamos a analizarla", sostuvo el ministro del Interior, Florencio Randazzo.

Pero el titular de la Cámara Argentina de Comercio, Carlos de la Vega, consideró que la presión sindical es injustificada porque "no hay despidos masivos" y acusó a los dirigentes gremiales de promover el desempleo con "amenazas".

"Pensar en la doble o la triple indemnización es una barbaridad", arremetió, a su vez, Osvaldo Rial, vicepresidente de la Unión Industrial Argentina, principal asociación empresarial del país.

Para Kritz, "en una situación como la actual hay que evitar lanzar señales que pueden tener efectos opuestos a los que se buscan" y aplicar una "penalización al despido es más o menos lo mismo que penalizar a una empresa porque bajaron sus ventas".

En cambio, el líder de la CGT, Hugo Moyano, dijo que con la propuesta se pretende "aportar algo para defender los puestos de trabajo" y alertó que, "como en todos los órdenes, hay especulación y algunos quieren aprovechar para sacarse de encima personal".

El Ejecutivo prometió subsidiar la nómina salarial de empresas en situación comprometida y para mantener el consumo doméstico, uno de los motores del crecimiento que mostró la economía en los últimos cinco años a una tasa media superior al 8,5 por ciento.

Además, ha aplicado mecanismos aduaneros para proteger a la industria de la competencia extranjera.

"Hasta ahora el Gobierno no mostró un plan para enfrentar la crisis, sino algunas ideas que surgen, pero no de manera sistemática ni como resultado de un examen más profesional", manifestó Kritz.

El ex presidente argentino (2003-2007) y líder del peronismo, Néstor Kirchner, exhortó a afrontar la crisis internacional sin "enfrentar a empresarios con trabajadores", aseguró que en este país "la variable de ajuste no va a ser el empleo" y pidió "imaginación y creatividad" para cuidar los puestos de trabajo. EFE

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