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Pons: De la Red es estudiado por mejores cardiólogos tras muerte de Puerta

Barcelona, 21 nov (EFE).- El cardiólogo español Carlos Pons declaró hoy que "seguramente la muerte de Antonio Puerta puede evitar otras muertes súbitas en el deporte", y añadió que su fallecimiento intensificó el estudio de esta enfermedad, como ocurre actualmente con el jugador Rubén de la Red, que está siendo "estudiado profundamente por los mejores cardiólogos de Madrid".

La posibilidad de ver los riesgos de muerte súbita en deportistas mediante la realización de un estudio preventivo, que incluya un electrocardiograma, fue uno de los contenidos abordados en la reunión de expertos en medicina deportiva, que trató problemas de actualidad, como el que padece el jugador del Real Madrid Rubén de la Red, de baja tras sufrir un síncope de esfuerzo.

"Cuando sucede un caso de estos hay una rápida mentalización y poco a poco los sucesos de muerte súbita ocurridos en España o en Europa han provocado el interés de la cardiología en el deporte como sistema para poder evitarlos", dijo el especialista.

Pons, profesor de la Universidad de Barcelona, y el italiano Antonio Pellicia participaron hoy en una de las conferencias más importantes del XXX Congreso Mundial de Medicina del Deporte, que reúne en Barcelona a un millar de participantes, entre ellos algunas de las máximas autoridades internacionales de la especialidad.

Pellicia es uno de los iconos de la escuela italiana de cardiología deportiva, a la que Pons se refirió como la "más prestigiosa" de los países europeos, y la que genera "los mejores cardiólogos de la especialidad, en parte a su ley del deporte que obliga a unas revisiones que vinculan al médico que la realiza".

El italiano sostuvo que el electrocardiograma puede funcionar como "marcador de posibles riesgos, los que tienen anomalías son los que tienen riesgo y algunos de los que presentan estas anomalías pueden ser detectados".

Precisó que "el 10 por ciento de la población general deportiva presenta anomalías en el electrocardiograma pero una muy pequeña cantidad tienen alteraciones que pueden ser dignas de una alteración cardiaca con riesgo en la práctica deportiva".

Los últimos estudios científicos inciden en la importancia que adquiere "el seguimiento de los deportistas con alteraciones no específicas en el electro para demostrar cuáles de ellos pueden tener riesgo de muerte súbita en el futuro", ya que "no todos son portadores de enfermedad".

Pellicia insistió en la trascendencia del seguimiento del electro, ya que datos que se pensaba que podían "ser normales no lo son si se sigue controlando al deportista en el tiempo".

La asignatura pendiente de la especialidad es que "los cardiólogos influyan en los médicos del deporte para que estos aprendan a realizar las revisiones pre competición a quien, qué y cómo".

Asimismo, sostuvo que "la intensidad del deporte puede desencadenar una miocardiopatía subyacente, puesto que cuanto más intensa sea la práctica deportiva más fácil es que se produzca el problema cardiaco subyacente".

Consideró "no muy productivo" la realización del electrocadiograma de rutina en los niños, y recomendó su uso a partir de la adolescencia en "los jóvenes que practiquen deporte y que lo hagan de una manera intensa".

A juicio del experto cardiólogo, "tanto en Estados Unidos como en Europa hay una gran atención al control cardiológico del deportista", a lo que Carlos Pons añadió: "Esta atención se ha desencadenado a raíz de los cuadros de muerte súbita que han aparecido en el deporte".

Sobre las prácticas llevadas a cabo en España, el médico catalán subrayó que se desarrolla "una ecografía cardiaca a todos los deportistas de clubes de primera línea y en planes preolímpicos".

Otro de los contenidos destacados de la conferencia, según reveló el cardiólogo catalán fue el planteamiento del "célebre" profesor Josep Brugada que comentó cómo "la práctica del deporte intenso puede provocar fibrosis cardiaca, que puede ser peligrosa, y aumento del tamaño de las dos aurículas y del ventrículo derecho".

El propio Pellicia constató la existencia "más frecuente" de una arritmia "muy habitual" en deportistas "no profesionales sino de alta prestación", practicantes que Pons ejemplarizó con ese gran grupo de maratonianos de 35 ó 40 años que pueden no ser profesionales pero hacen 80 kilómetros semanales. EFE

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