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Vecinos impedirán el acceso de los fiscales que investigan los linchamientos

La Paz, 21 nov (EFE).- Los habitantes de Achacachi, la localidad del altiplano boliviano donde se produjeron los linchamientos del pasado lunes, han decidido declarar un "estado de sitio civil" para evitar el acceso de los fiscales que investigan los hechos y que haya detenciones, informaron hoy los medios locales.

La medida incluye un "toque de queda" y detener a cualquier extraño para evitar que entren los fiscales que investigan el caso de linchamiento en el que murieron dos presuntos ladrones y otros nueve resultaron heridos.

En esa localidad del altiplano andino, feudo de los "ponchos rojos" (indígenas radicales afines al presidente Evo Morales), una turba golpeó durante horas, roció con gasolina y quemó a los presuntos ladrones hasta acabar con la vida de dos de ellos.

El linchamiento de los delincuentes sorprendidos "in fraganti" es una práctica relativamente habitual en la zona andina boliviana, que algunos sectores indígenas reivindican como "justicia comunitaria", aunque incluso el Gobierno de Evo Morales, de etnia aimara, la rechaza.

Los pobladores de Achacachi, situada a casi 100 kilómetros de la ciudad de La Paz, resolvieron además adoptar un pacto de silencio y proteger a sus habitantes para evitar eventuales detenciones.

El diputado Leandro Chacalluaca, elegido por una circunscripción que comprende la provincia Omasuyos, cuya capital es Achacachi, advirtió que las autoridades que intenten ir al pueblo serán "chicoteadas" (sometidas a latigazos), según el diario El Deber.

Chacalluaca, quien insistió en que no permitirán la detención de ningún lugareño, también se quejó de que los habitantes de Achacachi están siendo acusados como si fueran los "culpables".

"Pedimos que la justicia actúe con imparcialidad porque nosotros nos defendimos de una agresión y no hicimos nada a propósito", dijo.

El alcalde de Achacachi, Eugenio Rojas, según el diario La Razón, explicó que en la localidad han nombrado un comité de vigilancia y que no se permitirá la entrada de extraños al pueblo.

"Si alguna persona sospechosa entra, inmediatamente se convoca a la gente con petardos y los silbatos. Con eso van a detener a la gente y van a llevar para interrogar", dijo Rojas, quien sin embargo también señaló que "se ha recomendado que no deben agredir".

Por su parte, el comandante departamental de la Policía, el coronel Raúl Mantilla, dijo que, aunque hay cinco agentes destinados en Achacachi, éstos tienen la orden de abandonar el lugar ante cualquier amenaza.

Ante "cualquier hecho violento, ellos van a salir de inmediato, como puede hacer cualquier persona. No por el hecho de que seamos policías somos inmortales", dijo Mantilla, según el diario La Prensa.

El fiscal Gregorio Blanco, uno de los encargados de investigar los hechos, según publica el diario La Prensa, dijo que por el momento no entrarán al pueblo hasta que se calmen los ánimos y las circunstancias sean más propicias.

Por su parte, Edna Montoya, otra de las fiscales en el caso, solicitó al Gobierno "las garantías necesarias" para poder ingresar a Achacachi con seguridad y poder cumplir sus funciones.

El viceministro de Justicia, Wilfredo Chávez, citado por La Razón, pidió a la población de Achacachi que "no entorpezca la investigación".

"Eso no vale la pena. En algún momento se dará con los responsables y eso tendrá su costo para ellos", advirtió Chávez. EFE

az/sam/alf