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El estadio pequinés que acogió el fútbol olímpico se llena de vendedores

Pekín, 21 nov (EFE).- El Estadio de los Trabajadores, en pleno centro de Pekín y que acogió parte de la competición de fútbol durante los Juegos Olímpicos del pasado agosto, es el refugio ahora de cientos de puestos de ropa y comida a los que la crisis financiera mundial aún no ha golpeado.

"La crisis ha influido a los negocios, sí, pero al de la ropa no le afecta demasiado y se puede vender todos los días", señaló a Efe una de las vendedoras pequinesas de este mercado al aire libre, en el que se pueden encontrar desde playeras hasta pescado seco y especias, a pesar de que su nombre oficial es "Feria de la ropa de invierno".

Este mercado, que llega cada año a esta zona de Pekín, tiene en esta ocasión el aliciente de poder visitar una de las sedes olímpicas de la ciudad, en cuyas gradas aún se pueden ver los carteles con el logotipo de "Beijing 2008".

Mientras tanto, los vendedores son conscientes de que la economía mundial está en problemas: "Ahora no me influye demasiado, pero tengo un poco de miedo, espero poder seguir con mi negocio como hasta ahora", explica otro vendedor de la provincia de Hebei, que rodea a la capital china.

La crisis, que aún no se nota mucho en los negocios que, como los de estos vendedores, se centran en el consumo interno, sí que ha golpeado con fuerza en otras zonas del país dedicadas sobre todo a las exportaciones, por la caída de la demanda en Estados Unidos y la Unión Europea.

Es lo que ha ocurrido en la provincia sureña de Cantón, donde ya ha habido despidos masivos y las autoridades han tenido que intervenir con ayudas para evitar que la economía de la zona se colapse.

Con las exportaciones paralizadas, el Gobierno chino intenta ahora incentivar el consumo interno para que se convierta en el nuevo motor de la economía china, de lo que los vendedores del Estadio de los Trabajadores quizá sean algunos de los primeros beneficiados. EFE (con vídeo)

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