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Mientras los líderes mundiales llegan, muchos limeños huyen

David Blanco Bonilla

Lima, 20 nov (EFE).- Mientras las autoridades peruanas reciben con pompa y entusiasmo a los líderes que participarán desde mañana en la Cumbre del foro APEC, miles de limeños aprovechan los días no laborables para abandonar la capital peruana.

En Lima, una ciudad de ocho millones de habitantes, la decisión del Gobierno de que hoy y mañana sean días no laborables, para evitar un caos automovilístico y dar más seguridad durante la cumbre, ha sido tomada con beneplácito por los capitalinos.

Para confirmarlo basta con salir a las calles, apacibles y con poco tráfico un jueves por la tarde, en contraste con el caos habitual de cualquier día de trabajo.

En torno a los hoteles de lujo donde se alojan los dirigentes participantes en la cumbre de APEC se ha establecido un círculo de seguridad que impide el paso de vehículos no autorizados, lo que todavía las vuelve más tranquilas.

La Empresa Municipal de Administración de Peaje (Emape) de Lima calculó hoy que alrededor de 60.000 vehículos se desplazarán durante estos días rumbo a los balnearios y las provincias sureñas del país.

Las localidades al sur de Lima son tradicionalmente los lugares preferidos por los capitalinos para distenderse en sus días libres.

Durante el gobierno de Alberto Fujimori (1990-2000) las autoridades decidieron juntar los festivos con la intención de crear "puentes" con el fin de semana y fomentar el turismo interno.

La propuesta prendió rápidamente entre los limeños, que aprovechan esas fechas para visitar a familiares, volver a sus localidades de origen, conocer un poco más de la variada geografía de su país o hacer campamentos en las amplias playas del Pacífico.

El gerente de Emape, Armando Molina, señaló a la agencia oficial Andina que el tráfico de estos días será menor al habitual en los fines de semana del verano limeño.

Para Molina los limeños también han decidido aprovechar los días libres para visitar los lugares turísticos del centro histórico de Lima.

"El sol radiante de estos días también motivará seguramente a los limeños a dirigirse a las playas del sur", comentó.

Ante esto las autoridades no han escatimado esfuerzos para recordar a la población que evite el consumo excesivo de alcohol, que en anteriores festividades ha causado más de un accidente trágico.

En el marco de la campaña "Amor y control: todos contra el uso nocivo de alcohol", el Ministerio de Salud advirtió que un alto grado de alcohol compromete el funcionamiento de diversos órganos y genera numerosas demandas de atención hospitalaria.

Se recordó, además, que se han incrementado las penas para los conductores ebrios, que pueden quedar detrás de las rejas en caso de producir un accidente de consecuencias fatales.

Las personas que conducen bajo los efectos de alcohol, drogas tóxicas o sustancias psicotrópicas también son sancionadas con penas de hasta dos años de cárcel.

Mientras los limeños parten, o se relajan recorriendo con calma una ciudad que parece ajena totalmente a la moderna enfermedad del estrés, la atención se centra en la sede de la Cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico (APEC) y en los líderes de varias de las naciones más poderosas del mundo.

Y es que es inédito para los peruanos recibir en su capital a los gobernantes de Estados Unidos, Rusia, China o Japón.

Esto ha llevado a que diversas calles, viviendas y edificios públicos y privados luzcan desde hoy la bandera nacional en señal de saludo a las delegaciones visitantes.

Para esto, al igual que para los días sin trabajo, fue necesario un decreto gubernamental, que el pasado 15 de noviembre dispuso la obligatoriedad de colocar banderas de todos los inmuebles públicos y privados de Lima y el vecino puerto del Callao. EFE

dub/ar