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Consejo de Seguridad refuerza la misión en el Congo para apoyar negociaciones

Naciones Unidas, 20 nov (EFE).- El Consejo de Seguridad de la ONU aumentó hoy en 3.000 efectivos la misión de paz del organismo en la República Democrática del Congo (RDC) para tratar de estabilizar el conflicto en el este del país africano y facilitar una salida negociada.

Los 2.785 militares y 300 policías nuevos que autoriza la resolución adoptada por unanimidad reforzarán a los 17.000 efectivos con que cuenta la misión en la RDC, que se han visto superados por el resurgimiento de la violencia en la región oriental del país y por el desastre humanitario causado por el conflicto.

El mandato de este despliegue de personal adicional durará hasta el 31 de diciembre de 2008, aunque el Consejo se comprometió a revisar de nuevo la situación antes de esa fecha para contemplar si se debe alargar su presencia.

El embajador de Francia ante la ONU, Jean Maurice Ripert, señaló que la resolución, que era co-patrocinada por Reino Unido, trata de asistir al proceso de mediación entre las partes iniciado por el enviado especial de la ONU, el ex presidente de Nigeria Olusegun Obasanjo.

"Queremos respaldar este proceso político con el envío de refuerzos a MONUC", apuntó el diplomático a la salida de la reunión.

Indicó que el Consejo debatirá en las próximas semanas, durante el proceso de renovación del mandato de MONUC, si la misión necesita otras medidas para asegurarse "de que actúa con firmeza y eficacia contra quienes no cumplen su promesa de desarmarse y sumarse a la paz".

Ripert recordó que la situación humanitaria en la provincia de Kivu Norte, escenario del conflicto, sigue siendo mala y señaló que se están contemplando alternativas para asegurar el acceso humanitario a la población civil víctima de la violencia.

En ese contexto, mencionó que la Unión Europea (UE) mantiene bajo consideración la posibilidad de desplegar una operación humanitaria en las cercanías de Goma, la capital de Kivu Norte, que incluiría un componente militar.

Los responsables de MONUC y el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, habían pedido desde hace casi dos meses la autorización para enviar refuerzos a los "cascos azules" que tratan desde el pasado agosto contener la intensificación de los combates entre las fuerzas gubernamentales y el grupo rebelde tutsi, liderado por el general renegado Laurent Nkunda.

Hasta ahora MONUC es la misión internacional que más "cascos azules" tiene desplegados, pero los expertos consideran que incluso con un aumento de más de 3.000 militares y policías en el país africano será difícil el control de la situación en un territorio enorme.

Además, el responsable político de la misión, el británico Alan Doss, advirtió el pasado martes de que el proceso de encontrar países que quieran ceder las nuevas unidades, entrenarlas y desplegarlas en el terreno puede demorarse meses.

Doss también advirtió de que las nuevas tropas que se sumen a MONUC deben venir acompañadas del material adecuado y de medios de transporte rápidos para poder cumplir su misión con eficacia.

Por ello, no se espera que la decisión del Consejo tenga un efecto inmediato sobre el terreno, más allá del mensaje político que supone la condena en la resolución a los ataques contra la población civil, la violencia sexual, el reclutamiento de niños soldados y las ejecuciones sumarias" que se están produciendo en la RDC.

Lo que se espera es que los 3.000 refuerzos lleguen al país a tiempo para consolidar las negociaciones iniciadas la semana pasada por el enviado especial Obasanjo, que se reunió con Nkunda el pasado 16 de noviembre y ha sostenido contactos con los países vecinos.

Los rebeldes del Congreso Nacional para la Defensa del Pueblo (CNDP) liderados por Nkunda se retiraron el miércoles de dos frentes a un centenar de kilómetros al norte de Kivu Norte y hasta el momento han mantenido el alto el fuego.

El movimiento rebelde afirmó que, con su retirada de estos frentes, intenta dar una nueva oportunidad a la paz y respaldar al enviado especial de la ONU.

Obasanjo trata de conseguir una reunión entre el Gobierno de Kinshasa y el CNDP, posiblemente en Nairobi y en una fecha por determinar.

Los cerca de tres meses de conflicto en el este del Congo ha sumado 250.000 civiles desplazados a los cerca de un millón que ya había previamente en Kivu Norte, donde la violencia impera desde hace más de diez años.

La ONU calcula que cinco millones y medio de personas han muerto en la RDC por la violencia desde 1998, la mayoría de ellas en la guerra abierta que se produjo hasta 2003. EFE

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