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Bares Barcelona denuncian fraude millonario por parte operadoras tragaperras

Barcelona, 20 nov (EFE).- El gremio de Restauración de Barcelona ha denunciado hoy que los casi 24.000 bares y restaurantes catalanes son víctimas de un fraude de cerca de 22 millones de euros al año por parte de las operadoras de las máquinas tragaperras, por lo que han pedido poder explotar directamente las máquinas recreativas.

Los casi 24.000 restaurantes, bares y cafeterías de Cataluña disponen de 38.000 máquinas tragaperras, en las que se apuestan cada año cerca de dos mil millones de euros, lo que las convierte en uno de sus principales medios de subsistencia, sobre todo en épocas de crisis como la actual, según los datos del gremio de Restauración.

En rueda de prensa, el presidente del Gremio, Gaietà Farràs, ha denunciado que la media docena de empresas operadoras que controlan el mercado les están defraudando cantidades millonarias, ya que, aprovechándose del desconocimiento de muchos propietarios de bar, les recaudan a la semana 93 euros por máquina para pagar impuestos, cuando la cifra tendría que ser de 70 euros.

Según los cálculos del Gremio, la cantidad defraudada por las operadoras en el último año fue de 22 millones de euros, si bien esta situación se ha ido produciendo desde los últimos siete u ocho años, en los que los recaudadores de las operadoras les han incrementado paulatinamente la cantidad de euros destinada a impuestos.

De cada euro que los clientes echan a la máquina recreativa de bares y restaurantes, el 75% retorna a los usuarios en forma de premios, mientras que del 25% restante, un tercio se lo queda el bar, un tercio la operadora y un tercio la administración, en forma de tasas.

Sin embargo, desde hace casi una década, según la denuncia del Gremio, las operadoras se encargan de recaudar semanalmente el dinero de las máquinas destinadas a impuestos -que tendrían que ser unos 70 euros semanales-, si bien a la hora de la verdad se quedan con 93 euros.

Farràs, arropado por el empresario Miguel Duran, ha señalado que muchos pequeños establecimientos no se atreven a denunciar esta situación porque dependen económicamente de las máquinas tragaperras para poder mantener su negocio.

Sin embargo, ha amenazado con llevar el caso a los tribunales, para denunciar un delito de apropiación indebida si la situación no mejora a partir de ahora.

Paralelamente, le han enviado una carta a los consellers Joan Saura, Antoni Castells y Josep Huguet, en la que exponen su situación y piden a la Generalitat que permita a bares y restaurantes explotar directamente sus máquinas recreativas, para así poder liberarse del poder que sobre ellos ejerce el 'lobby' de las operadoras de máquinas recreativas.

Además han advertido de que los operadores engañan a muchos propietarios de bar, que son el "eslabón más débil de la cadena", y en muchas ocasiones, aprovechándose de su desconocimiento, les hacen firmar prórrogas del contrato para tener su máquina en el local durante más años de los contratados inicialmente.

Según Gaietà Farràs, cuando en un local de restauración se instala una máquina recreativa, cobra una cantidad en efectivo indeterminada y varios regalos -como televisiones- por parte de las operadoras, que a cambio se garantizan la explotación de la máquina durante al menos cinco años.

Sin embargo, con el paso de los años, los establecimientos quedan "atrapados" por estas empresas, ya que dependen del dinero que les aportan para subsistir económicamente, pero ven con impotencia como éstas se quedan ilegalmente parte de su dinero, según Gaietà Farràs.EFE

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