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Canciller brasileño pide fin de proteccionismo en comercio de biocombustibles

Sao Paulo, 20 nov (EFE).- El canciller brasileño, Celso Amorim, pidió hoy que se eliminen las barreras proteccionistas en el comercio internacional de biocombustibles para que los países pobres puedan beneficiarse de esa fuente alternativa de energía desde el punto de vista económico y social.

"Para que los biocombustibles se tornen viables para países más pobres es fundamental que se abran mercados para su efectiva comercialización", dijo el ministro en la apertura de la fase intergubernamental de la "Conferencia internacional sobre biocombustibles" que se celebra en Sao Paulo.

Citó como medidas proteccionistas "la práctica de subsidios agrícolas millonarios y la imposición de barreras comerciales tarifarias y no tarifarias".

Brasil, el mayor productor mundial de etanol de caña de azúcar, paga un arancel de 51 centavos de dólar por cada galón de ese carburante que entra en el mercado estadounidense, recordaron esta semana participantes en la reunión.

El reclamo del ministro fue respaldado por el coordinador del Centro de Agronegocios de la Fundación Getulio Vargas, el ex ministro brasileño de Agricultura Roberto Rodrigues, quien señaló que para que los llamados "combustibles verdes" puedan contribuir más al desarrollo de los pueblos es necesario ampliar sus mercados.

"Necesitamos un mercado de biocombustibles con más países produciendo, consumiendo y exportando", manifestó Rodrigues.

En su intervención, Amorim definió los combustibles alternativos como "un instrumento de transformación económica y social en los países más pobres".

"Los biocombustibles pueden ser un valioso instrumento para promover el desarrollo, generar empleo y productos de gran valor económico", anotó.

Señaló que "más de cien países tienen vocación para producir biocombustibles de forma sustentable" y reiteró la disposición de Brasil de cooperar en este campo con otras naciones, principalmente africanas y latinoamericanas, mediante la transferencia de tecnología.

Amorim desvinculó además la producción de biocombustibles de la crisis mundial de alimentos al señalar que los países que han sufrido con la escasez de comida no producen ni etanol ni biodiesel.

En ese sentido recordó que en Brasil, "la producción de etanol creció al mismo tiempo que la de granos".

"La producción de biocombustibles ayudó a Brasil a crecer, a ser más prospero desde el punto de vista comercial y económico y más limpio desde el punto de vista ambiental", enfatizó.

La conferencia, que será clausurada mañana por el presidente brasileño, Luis Inácio Lula da Silva, fue convocada por su Gobierno para debatir el papel de los biocombustibles como agentes para el desarrollo sostenible. EFE

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