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La leyenda negra de la sede de la Cumbre del Foro APEC

David Blanco Bonilla

Lima, 20 nov (EFE).- Concebido para centralizar el mando militar en caso de guerra, el cuartel general del Ejército peruano, conocido como "El Pentagonito", tiene una leyenda negra que vuelve a la luz con motivo de la cumbre del foro APEC.

Y es que este gigantesco complejo militar, que acoge esta semana la reunión de líderes del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), fue escenario de torturas y asesinatos de detenidos durante el régimen de Alberto Fujimori (1990-2000).

La historia se conoció con la publicación, en 2004, del libro "Muerte en el Pentagonito. Los cementerios secretos del Ejército peruano", del periodista Ricardo Uceda.

En ese libro, el investigador peruano narra lo acontecido durante dos décadas en las que se presentaron numerosos actos heroicos, pero también atroces violaciones de los derechos humanos.

Éstas corrieron por cuenta de grupos militares encubiertos, cuya estela de crímenes se desveló en los últimos años y ha llevado ante los tribunales al propio ex presidente Fujimori.

Siete años de investigación le permitieron a Uceda obtener testimonios que revelaron crímenes nunca resueltos, aparentemente cometidos en la misma sede del Cuartel General del Ejército.

El periodista tituló su libro al igual que el capítulo que narra cómo tres presuntos integrantes de Sendero Luminoso fueron secuestrados, llevados al "Pentagonito" y asesinados de disparos en la cabeza.

"Antes los habían torturado, y, después, sus cadáveres fueron incinerados en un horno habilitado para tales propósitos. Todo esto en 1993, durante el apogeo de Fujimori y (Vladimir) Montesinos", explicó Uceda en un artículo publicado en el diario "El Comercio" hace un año.

El investigador admitió que su relato, que se basaba en el testimonio del ex agente de inteligencia Jesús Sosa, carecía de evidencias ya que "nunca se encontrarían los cuerpos".

Sin embargo, identificó a las víctimas como al panadero Justiniano Najarro y los universitarios Kenneth Anzualdo y Javier Roca.

Uceda explicó que las muertes se produjeron en los sótanos del Servicio de Inteligencia del Ejército (SIE), ubicado en el complejo del "Pentagonito".

El periodista también reveló el caso de Enrique Duchicela, un sargento de la Fuerza Aérea Ecuatoriana acreditado en la embajada de su país en Lima, que supuestamente fue secuestrado y asesinado en ese lugar, en 1988, junto al teniente peruano Marco Barrantes, acusado de haberle vendido valiosa información secreta.

Este caso se produjo durante el primer gobierno del actual gobernante, Alan García (1985-1990), quien ha negado haberlo conocido y haber autorizado su ejecución extrajudicial, como señalaron a Uceda algunos de los participantes en el crimen.

Las afirmaciones del periodista han sido negadas por los ex militares implicados, la mayoría de ellos presos en la actualidad.

A pesar de ello, la elección de un escenario tan cuestionado para una cita de carácter mundial motivó desde su anuncio el rechazo de las organizaciones defensoras de derechos humanos.

El fundador de la Asociación Pro Derechos Humanos (Aprodeh), Francisco Soberón, aseguró a Efe que el "Pentagonito" ha sido "materia de atención en procesos de derechos humanos" y recordó que Fujimori es juzgado por un caso que se desarrolló en ese lugar.

Se refería a los secuestros del empresario Samuel Dyer y del periodista Gustavo Gorriti, detenidos en las instalaciones del SIE tras el autogolpe de Estado del 5 de abril de 1992.

Soberón también reveló que el caso de Anzualdo "en estos momentos está ingresando a la Corte Interamericana de Derechos Humanos".

"El "Pentagonito" ha sido un lugar siniestro", enfatizó, para luego lamentar que los países que forman APEC no hayan tomado en cuenta estas denuncias.

Soberón dijo que los países europeos rechazaron que la cumbre de América Latina, el Caribe y la Unión Europea (ALC-UE), celebrada en mayo pasado en Lima, se realizara en ese lugar.

"Creo que los estados debieron haber reaccionado como lo hicieron en su momento los países europeos; esto muestra cómo el tema de los derechos humanos no es del total interés en países del Asia y menos para la administración de (George W.) Bush", enfatizó.

A pesar de las sombras, el vicepresidente primero de Perú y organizador de la cumbre APEC, Luis Giampietri, explicó que se escogió el "Pentagonito" porque el foro requería de un auditorio con capacidad para, al menos, 1.500 personas.

En Lima, el único escenario con esa capacidad es el Cuartel General del Ejército, que puede recibir a 1.625 personas y además porque es "enorme y hermoso", según palabras de Giampietri. EFE

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