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Colombia volvió a ser el país con más sindicalistas asesinados en 2007

(Embargada hasta las 00:01 GMT del 20 de noviembre)

Bruselas, 20 nov (EFE).- Colombia continuó en 2007 como el país donde es más peligroso desarrollar una actividad sindical, ya que de los 91 sindicalistas asesinados en todo el mundo 39 lo fueron en el país sudamericano, se informó hoy.

El informe anual de la Confederación Sindical Internacional (CSI), difundido hoy en Bruselas, señaló que América Latina siguió como el continente más peligroso para la actividad sindical durante el año pasado.

El documento registró cuanto menos una apreciable reducción de las víctimas, puesto que en 2006 fueron asesinados 144 sindicalistas en todo el mundo y 78 en Colombia.

Guinea fue el segundo país del mundo con más sindicalistas asesinados en 2007, con 30 víctimas mortales.

Sobre Latinoamérica, el informe denuncia que los sindicatos se están convirtiendo en "una especie en peligro", y critica la violencia policial contra manifestaciones de trabajadores, con heridos en Argentina, Brasil, Chile, El Salvador, México, Panamá y Perú, e incluso un muerto en cada uno de los dos primeros países.

Recalca también un "preocupante" aumento de la violencia en Guatemala, con cuatro sindicalistas asesinados y un clima cada vez peor de amenazas y acosos.

El informe, que examina los derechos de los trabajadores en 138 países, denuncia la colusión entre algunos gobiernos y empresas para impedir que los trabajadores ejerzan sus derechos sindicales.

"El asesinato, la violencia y la tortura, junto con el acoso, despido y encarcelamiento fueron empleados para impedir a los trabajadores organizar sindicatos y negociar de forma colectiva salarios y condiciones de trabajo decentes", señaló el secretario general de la CSI, Guy Ryder, en un comunicado.

El informe, aunque señala que la reducción de asesinatos en Colombia es "una buena noticia relativa", dice que ese avance fue contrarrestado por el aumento de intentos de asesinato, amenazas y detenciones arbitrarias.

Guatemala es el país más preocupante tras Colombia, pues la violencia contra los sindicalistas en su territorio "es estructural y el movimiento sindical está sometido a una represión constante".

La CSI detalla también el asesinato de un sindicalista en Brasil y otros dos en México.

El documento recalca que las plantaciones bananeras son frecuentemente el marco de la represión sindical en Latinoamérica, especialmente en Ecuador, donde las condiciones de trabajo "son particularmente duras".

La CSI apunta también que, en Costa Rica, la asociación de funcionarios del Ministerio de Trabajo criticó a este organismo por obstaculizar la negociación colectiva y la representación laboral.

Denuncia que el derecho a la huelga y a la negociación colectiva siguen bajo ataque en el continente, con prácticas para debilitar la acción sindical como cooperativas de trabajo asociado y los pactos colectivos en Colombia, los contratos de protección en México y las asociaciones solidarias en América Central y Ecuador.

Añade que la Corte Constitucional de El Salvador sentenció contra la constitucionalidad de las convenciones 87 y 98 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT, una agencia de la ONU) y relativas a la libertad sindical y la negociación colectiva, a pesar de que el país las ratificó en 2006.

El informe de la CSI afirma que las empresas asentadas en zonas francas "raramente respeten los derechos sindicales más básicos", y señala que en Honduras las compañías textiles de esas zonas han puesto en marcha medidas que hacen imposible crear nuevos sindicatos.

En Nicaragua, "las peores violaciones siguen ocurriendo en las zonas francas", incluso a pesar de las advertencias de la nueva ministra del Trabajo.

El documento afirma, además, que el deterioro de los derechos sindicales en Perú "se ha ido agudizando sistemáticamente".

En el Caribe, República Dominicana tiene más trabajadores en la economía informal que en la formal, lo que excluye a los primeros de la posibilidad de organizarse en sindicatos.

La CSI agrupa a 311 centrales sindicales nacionales de 155 países que representan a 168 millones de miembros. EFE

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