Quantcast

Forense confirma dolencias de Fujimori, que puede ser trasladado

Lima, 19 nov (EFE).- El ex presidente peruano Alberto Fujimori tiene una serie de dolencias que le pueden provocar una trombosis, pero puede ser trasladado para testificar en otros juicios si se siguen una serie de precauciones médicas, señaló hoy el Instituto de Medicina Legal.

Un equipo de médicos de Medicina Legal entregó hoy su informe sobre el estado de salud del ex gobernante (1990-2000) ante la sala que lo juzga por presunta violación a los derechos humanos.

Los médicos explicaron al presidente de la sala, César San Martín, que Fujimori puede ser trasladado a otra dependencia judicial con un constante monitoreo de su presión arterial y evitando que esté sentado más de 90 minutos para evitar que se formen coágulos de sangre en sus piernas.

Fujimori está detenido en una celda de la Dirección de Operaciones Especiales de la Policía y es juzgado en otro ambiente construido en ese lugar.

Sin embargo, ha sido citado para testificar en otro juicio contra su ex asesor de inteligencia Vladimiro Montesinos, en la Base Naval del Callao, al otro extremo de la ciudad.

El informe de Medicina Legal ratificó que el ex jefe de Estado tiene riesgo de sufrir una trombosis, padece hipertensión arterial no controlada, gastritis crónica erosiva, edema de miembros inferiores, quiste pancreático e insuficiencia cardiovascular.

Ese cuadro médico fue expuesto el pasado lunes por el Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas (INEN), donde Fujimori es evaluado periódicamente.

A raíz de esos informes, San Martín decidió hoy que las audiencias tengan pausas de 20 minutos, cada 90 minutos de sesión, para que Fujimori pueda estirar las piernas y su presión arterial pueda ser controlada.

El ex presidente peruano es juzgado por la muerte de 25 personas en dos sonadas matanzas cometidas por el paramilitar grupo Colina, mientras que Montesinos es procesado, en el juicio donde se le pide testificar a Fujimori, por la muerte de seis vigilantes en los desórdenes que siguieron a una marcha de protesta realizada en el 2000. EFE

mmr/rt