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El juicio por el asesinato de Politkóvskaya se celebrará a puerta cerrada

Ignacio Ortega

Moscú, 19 nov (EFE).- El juicio por el asesinato de la periodista Anna Politkóvskaya comenzó hoy con polémica, ya que las vistas se celebrarán a puerta cerrada por decisión del jurado popular y en contra el deseo de la familia.

"La familia está muy decepcionada. No hay fundamentos legales para esta decisión", aseguró Karina Moskalenko, abogada de los familiares de la periodista asesinada de varios disparos en el portal de su casa en Moscú el 7 de octubre de 2006.

El juez del Tribunal Militar de la región de Moscú, Yevgueni Zúbov, sorprendió hoy a todos los presentes al conminar a la prensa a abandonar la sala a los pocos minutos del inicio de la primera sesión del proceso.

Al parecer, los doce miembros del jurado popular que dictará sentencia se niegan a comparecer públicamente en la sala en presencia de los medios de comunicación, que se congregaron en gran número para informar sobre el juicio.

El asesinato de la periodista tuvo una gran resonancia internacional debido a que Politkóvskaya estaba considerada una de las periodistas más críticas con la política del Kremlin en el Cáucaso.

"Los jurados podían haber comunicado antes las supuestas amenazas recibidas. Había que haberles convencido de que no tienen nada que temer de la prensa y del pueblo", señaló Moskalenko, que defendió en vida al asesinado ex agente Alexandr Litvinenko y al encarcelado magnate Mijaíl Jodorkovski.

Por su parte, Dmitri Murátov, director del semanario "Nóvaya Gazeta", donde Politkóvskaya trabajó desde 1999 hasta su muerte, calificó de "política" y "vergonzosa" la decisión.

"En sólo dos días han encontrado un pretexto para celebrar el juicio a puerta cerrada. Esto es un juego político y de intrigas. El juicio debe ser transparente. No se debe ocultar a la sociedad cómo se preparó el asesinato de Politkóvskaya y cómo actuaron los agentes de los servicios secretos", comentó al diario digital Gazeta.ru.

El abogado de uno de los acusados, Murat Musáyev, que abogó desde un principio por que tanto los datos de la investigación como el propio juicio fueran públicos, también lamentó la decisión del juez.

"Si hubieran sufrido presiones o amenazas, sería otra cosa. Se trata de cámaras de televisión, no de armas", apuntó.

En cambio, la Fiscal Vera Pashkóvskaya explicó que la decisión del jurado se justifica porque "en siete de los 49 tomos de la investigación existen materiales considerados secretos de Estado".

La organización Reporteros sin Fronteras señaló en un comunicado que "celebrar el juicio a puerta cerrada refuerza las dudas sobre el deseo del gobierno de arrojar luz sobre el caso y acabar con la impunidad de los asesinos de periodistas. Es deplorable".

El lunes el juez dictaminó que el juicio sería público y que se celebraría a puerta cerrada sólo si los miembros del jurado popular denunciaban presiones por cualquiera de las partes.

Seguidamente, ya en ausencia de la prensa, los acusados del asesinato de la periodista, que comparecieron en la sala sentados sobre un banco de madera en una celda enrejada, se declararon inocentes de todos los cargos.

Los cuatro inculpados, tres de ellos de asesinato, se manifestaron dispuestos a "prestar testimonio" y decir "toda la verdad", ya que, según Musáyev, "no tienen nada que ocultar".

El abogado aseguró que el 98 por ciento de las pruebas presentadas en contra de su representado por la Fiscalía se basan en "conjeturas y suposiciones".

El hijo de la periodista, Iliá Politkovski, ha denunciado que en "el banquillo de los acusados sólo figura una pequeña parte de los implicados".

El presunto autor material del crimen, identificado como Rustam Majmúdov, es objeto de búsqueda y captura internacional, y su fuga ha sido muy criticada, particularmente por "Nóvaya Gazeta".

En el banquillo de los acusados figuran dos hermanos Majmúdov, como supuestos cómplices, y también el ex policía Serguéi Jadzhikurbánov, que les podría haber asistido en el asesinato.

"Mis hijos son inocentes. Estoy orgulloso de ellos. Me han prometido que están limpios ante Alá", señaló la madre de los hermanos Majmúdov.

Además, está procesado por abuso de poder y extorsión el coronel de los servicios secretos rusos Pável Riáguzov, quien podría haber facilitado a los asesinos la dirección de Politkóvskaya.

Además, Moskalenko ha expresado el interés de la familia de que el presidente chechén, Ramzán Kadírov, declare en el juicio en calidad de testigo, ya que su nombre surgió varias veces durante la investigación.

El asesinato fue perpetrado cuando la periodista preparaba un artículo sobre las torturas sistemáticas en Chechenia, que fue publicado por sus compañeros cinco días después de su muerte.

Politkóvskaya, que nació en Nueva York en 1958 tenía doble ciudadanía (rusa y estadounidense).EFE

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