Quantcast

Jan Martín, hijo de Fernando Martín, primer refuerzo del Illescas

Illescas (Toledo), 19 nov (EFE).- Jan Martín Sonneborn, el hijo de Fernando Martín, es nuevo jugador del Illescas Urban hasta final de temporada, tras el acuerdo al que han llegado el presidente del club sagreño, Chema Cabrera, y el representante del jugador, Pablo Villalobos.

El jugador, hijo del que fue jugador del Real Madrid y primer español en la NBA, que falleció en 1989, llevaba dos semanas entrenando con el equipo de La Sagra, pero hasta anoche no se hizo oficial el acuerdo.

Jan Martín nació en Hannover (Alemania), hace 23 años, aunque mañana cumple los 24, mide 2,02 metros, y llega procedente del Real Madrid de Leb Bronce, en el que jugó la temporada pasada y luego abandonó al no permitirle la dirección del club jugar con primer equipo ACB.

Martín, que comenzó a practicar el baloncesto en Israel, donde vivía con su madre, comenzó su actividad en España en la temporada 2000/01, en la que jugó con Canoe en EBA, donde continuó una temporada más.

En la temporada 2002/03, con 18 años, recaló en el Estudiantes de EBA, en el que estuvo dos temporadas, para en la temporada 2004/05 dar el salto a Leb, jugando con el Fuenlabrada.

En la temporada 2005/06 jugó en la Leb-2, y para ello se desplazó hasta Castellón, donde jugó con el Pamesa, pera recalar en el Real Madrid en la temporada 2006/07, en donde jugó dos temporadas, la primera en Leb-2 y la segunda en la Leb Bronce.

En esta última temporada, Martín jugó 31 partidos en liga regular, y tres en los play off de ascenso, y logró en la regular 486 puntos, 213 rebotes, 50 asistencias y 31 tapones, promediando un 46 por ciento en tiros de 2; un 34 por ciento en los de tres y un 73 por ciento en los tiros libres, lo que le dio una valoración de 458 puntos.

En los play off, en los que jugó tres encuentros, logró 41 puntos y 15 rebotes.

Martín recala en el Illescas Urban porque entra dentro de los parámetros que busca el equipo sagreño, al buscar jugar en una categoría superior, y la Leb Oro lo es, importándole menos las condiciones económicas del contrato. EFE

rc/aas/jad