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Chávez tiñe de "rojo rojito" recinto caraqueño en acto con sus patrulleros

Mario Martín Matas

Caracas, 18 nov (EFE).- El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, tiñó hoy de "rojo rojito" el Poliedro de Caracas, con capacidad para 12.000 personas, en un acto de campaña con sus patrulleros previo a las elecciones municipales y regionales del próximo 23 de noviembre.

La 'marea roja' inundó el recinto caraqueño con gente que llegó en autobuses llegados para la ocasión desde toda Caracas y sus alrededores, y los militantes del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), que lidera Chávez, ocuparon sus respectivos asientos, parapetados tras pancartas y banderas.

Improvisados puestos en los aledaños ofrecían mercadotecnia de la llamada "revolución bolivariana", desde libros, llaveros, gorras, camisetas con retratos del Che Guevara o del partido, hasta muñecos del presidente.

No importó que el acto estuviera convocado para las 11.00 horas y que Chávez llegara a las 13.00, ni mucho menos que prologara su discurso durante dos horas y media más; el ambiente festivo y la ilusión embargaron a los presentes, que celebraron con euforia cada una de las palabras de su líder.

"Ordene usted, comandante", rezaba una pancarta, mientras la organización del evento hizo más llevadera la espera a ritmo de música llanera y de los temas de nueva creación preparados para la contienda electoral, con un pegadizo "militantes del PSUV, con Chávez vamos a vencer" como himno.

El 23 de noviembre unos 17 millones de venezolanos podrán elegir 22 gobernadores y 328 alcaldes, además de 233 legisladores regionales, para un total de 603 cargos de representación popular, según el Consejo Nacional Electoral (CNE) de Venezuela.

Se trata de los decimocuartos comicios que se celebrarán en el país desde que Chávez llegara al poder una década atrás, y los primeros después del rechazo en referendo a la reforma constitucional del pasado diciembre.

"Vamos con todo", anunció el PSUV hace meses, y Chávez recogió el testigo con maratonianos actos, discursos y caravanas que lo llevaron a recorrer toda Venezuela durante los últimos días.

El acto de hoy, organizado exclusivamente para los patrulleros del partido, reunió a los 2.936 jefes de los comandos operativos, uno por cada mesa electoral que tendrá Caracas el próximo 23-N.

El PSUV engrasa su "maquinaria roja" a cinco días de la cita con las urnas, en una organización prácticamente militar donde cada jefe de patrulla tiene controlados a 10 patrulleros bajo su mando que, a su vez, pretenden llegar a todos los rincones del país.

Gloria Rivero, una de las jefas de patrulla de Caricuao, aseguró a Efe que cuenta con 172 personas "controladas" que sin duda acudirán a votar el próximo domingo por los candidatos del chavismo.

"Todo el mundo quiere al presidente", proclamó la mujer de 43 años, convencida de que en esta ocasión el oficialismo podrá desquitarse de la derrota del referendo del pasado diciembre.

El acto avanzó, aderezado con las palabras de Chávez, el maestro de ceremonias, mientras una mujer le hacía señas con la esperanza de poder entregarle una carta, y algunas madres intentaban que sus hijos accedieran a la tribuna para recibir la bendición del mandatario.

Los patrulleros recibieron en el encuentro las últimas instrucciones de su "comandante en jefe" y se juramentaron para no dejar a ninguno de sus simpatizantes sin sufragar el próximo domingo, dentro de la llamada "maquinaria" para movilizar a los electores.

Al finalizar el acto, cuatro horas y media después, la lluvia había hecho su aparición en el exterior del Poliedro, y la 'marea roja' se disolvió en la bulliciosa Caracas, ocupada estos días en todos sus rincones por la propaganda electoral de los candidatos de uno y otro bando. EFE

mmm/eb/tg

(con fotos y vídeo)