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Eric Holden será el secretario de Justicia de Obama, según "Newsweek"

Washington, 18 nov (EFE).- El presidente electo de EEUU, Barack Obama, ha decidido que su asesor Eric Holder, que ya fue el fiscal general adjunto durante el mandato de Bill Clinton, sea el próximo secretario de Justicia, informa hoy la revista "Newsweek".

De confirmarse este nombramiento, Holder se convertiría en el primer ministro de Justicia de raza negra en Estados Unidos.

Según "Newsweek", Holder, en la actualidad socio de un prestigioso bufete de abogados en Washington, aún debe someterse al proceso formal de evaluación por parte del equipo de transición de Obama para aclarar si hay alguna irregularidad en su vida que pueda impedir su nombramiento.

Sin embargo, en el transcurso de conversaciones de los últimos días Obama le ha ofrecido el puesto y Holder lo ha aceptado, destaca la revista, que cita fuentes cercanas al equipo de transición presidencial.

El anuncio formal no se hará hasta que se haya completado el proceso de evaluación y podría no tener lugar hasta que el equipo de transición haya anunciado los nombres de los seleccionados por Obama para el Departamento de Estado y del Tesoro, indica la revista.

Holder, de 57 años, es uno de los asesores más próximos al presidente electo y, junto a Caroline Kennedy, encabezó el equipo para seleccionar al candidato a la vicepresidencia que acompañó a Obama en la campaña por la Casa Blanca.

Natural de Nueva York y graduado en la Universidad de Columbia, Holder trabajó durante muchos años como fiscal federal, una labor en la que se labró una reputación de enemigo de la corrupción en el sector público.

Bill Clinton le nombró durante su presidencia abogado del Estado para el distrito de Columbia, y en 1997 se convirtió en el subsecretario de Justicia con Janet Reno al frente de ese departamento.

Considerado un centrista, fue criticado después de que Clinton en los últimos días de su mandato amnistiara al empresario fugitivo Marc Rich por no haber planteado ante la Casa Blanca las objeciones de algunos funcionarios del Departamento de Justicia por perdonar a alguien que había huido del país.

El propio Holden, según "Newsweek", expresó sus reservas antes de aceptar el puesto con Obama por temor a que su papel en aquel caso volviera a salir a relucir en su proceso de confirmación para el cargo en el Senado.

Sin embargo, dado que no hay indicios de que Holder presionara a favor de aquella polémica amnistía y tras revisar las pruebas del caso, el equipo de Obama y el abogado llegaron a la conclusión de que era improbable que el asunto represente un problema para lograr la confirmación en el Senado, agrega la publicación. EFE

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