Quantcast

El Cairo saborea Hollywood en la apertura del Festival Internacional de Cine

Agustín de Gracia

El Cairo, 18 nov (EFE).- La capital egipcia lució hoy sus mejores galas en la ceremonia de apertura del 32 Festival Internacional de Cine de El Cairo, que este año tiene a España como invitada de honor pero que se abrió con una desordenada fiesta con sabor a Hollywood.

El festival se prolongará hasta el 28 de noviembre y en él se proyectarán 150 películas de 59 nacionalidades, incluidas 22 cintas de 9 países árabes. Paralelamente, habrá un ciclo con los mejores filmes del cine moderno español.

La apertura se desarrolló en un acto celebrado en el Teatro Ópera, uno de los edificios más emblemáticos de la arquitectura moderna de El Cairo, donde estuvieron presentes varias figuras de Hollywood y del cine de Oriente Medio.

El Cairo, ciudad a la que la actriz estadounidense Susan Sarandon llamó hoy "el Hollywood de Oriente Medio", se ha convertido en el principal faro cinematográfico en la región, hasta el punto que el árabe con acento egipcio se conocen bien en la zona gracias a esta industria.

Al presentar el festival, el presidente de honor del certamen, el actor egipcio Omar Sharif, animó a los invitados internacionales a disfrutar de la cultura egipcia y de sus gentes, de las que dijo que destacan por el calor que ofrecen tanto ricos como pobres.

"En Egipto la mayoría de la gente es pobre", aclaró Sharif en una anotación que fue seguida por rumores en la sala.

El ministro español de Cultura, César Antonio Molina, que fue invitado por Sharif a subir al escenario al final de la ceremonia, cuando el público comenzaba a salir, destacó que el de El Cairo es el festival de cine "más prestigioso de Oriente Medio".

Molina, que realiza una visita oficial a Egipto, indicó que "el cine contribuye a la comprensión entre los distintos lugares del planeta".

Las proyección del Festival comenzarán con la película "Retorno a Hansala", de la directora Chus Gutiérrez.

Al margen de las menciones a España en los discursos oficiales, tanto de Molina como de su colega egipcio, Faruk Hosni, que también habló en la ceremonia, el acto estuvo marcado por la pasión compartida hacia las estrellas egipcias y a las de Hollywood.

En la apertura del festival, los organizadores entregaron varios premios a la trayectoria artística de actores y actrices de la región, y también a otros artistas como Sarandon o la británica Julia Ormond.

Sarandon y Ormond compartieron el escenario con, entre otros, los estadounidenses Goldie Hawn, Alicia Silverston, Priscila Presley, y Kurt Rusell.

Casi todos dedicaron un breve mensaje a la audiencia con menciones obligadas a las pirámides egipcias. Hawn fue más allá y dijo que no le importaría trasladar su residencia a El Cairo para estar más cerca de ellas.

La nota política vino de parte de Sarandon, quien habló de la nueva etapa política que vive su país con la elección de Barack Husein Obama, enfatizando el segundo nombre del presidente electo estadounidense.

Fue Ormond la que se ganó los mayores aplausos de los presentes cuando pronunció su mensaje en un árabe atravesado e inseguro. Uno de los presentadores comenzó a traducir sus palabras, pero luego desistió, mientras el público se reía por la pronunciación.

En la ceremonia dominó el desorden. A Omar Sharif se le veía sin rumbo por el escenario, aunque con el tiempo se acostumbró y, más campechano, reconoció que los egipcios "no son alemanes" y son amigos de la improvisación.

"Como verán -agregó-, aquí nadie sabe qué va a pasar después".

En un momento de la ceremonia, el actor al que estaba presentando Alicia Silverston no aparecía, por lo que ésta optó por seguir hablando, fuera del programa, contando que un vestido se le había echo trizas y reconociendo las bondades de la comida egipcia.

Hasta que, por fin, apareció el artista al que estaba presentando, para alivio de todos, incluida Silverston, porque parecía que se le estaban terminando los temas. EFE

ag/cr

(con video y audio)