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Matute: "Me siento en la cuerda floja mientras no se publique mi novela"

Ana Mendoza.

Madrid, 18 nov (EFE).- Ana María Matute está doblemente contenta. Esta noche recibe el Premio Quijote de las Letras Españolas y dentro de un mes se publica su nueva novela, "Paraíso inhabitado", y, aunque sigue sin querer hablar de ella, asegura que se siente "un poco en la cuerda floja" mientras no le lleguen las primeras reacciones.

En declaraciones a EFE, poco antes de recibir el galardón, Matute afirma que este nuevo premio, concedido por la Asociación Colegial de Escritores (ACE), la tiene "especialmente ilusionada" porque se lo dan "colegas" suyos, "y eso es algo que estimula".

Con este premio la ACE reconoce la trayectoria literaria de Ana María Matute, que fue la más votada en una sesión en la que participaron 500 escritores y en la que quedaron finalistas Rafael Sánchez Ferlosio y Alfonso Sastre.

La escritora tiene ya 83 años, y es consciente de que este tipo de galardones "no se lo dan a los pipiolos, sino a los veteranos", pero aún así está "muy contenta". Le hace especial ilusión que el año pasado se lo dieran a Miguel Delibes, "un escritor extraordinario".

El nuevo galardón le llega un año después de haber ganado el Premio Nacional de las Letras, en reconocimiento, también, a una trayectoria que comenzó "a los cinco años".

"Yo no elegí hacerme escritora: nací así. Desde niña, la literatura era mi vida, mi mundo. El mundo irreal era para mí el de los gigantes, como yo les llamaba a los adultos; y el verdadero era el mío. Eso a los cuarenta años seguía siendo igual, y ahora, a los 83, me sigue pasando. No como entonces, pero bastante", dice Matute con su humor habitual.

Ha merecido premios tan importantes como el Nacional de Literatura, el de la Crítica, el Planeta y el Nadal, además de los ya mencionados, pero no cree haber sido "una persona con suerte".

"Nunca me ha favorecido la suerte, pero sí el trabajo, la insistencia, la ilusión y la vocación", comenta.

Restablecida ya en parte de los problemas de salud que la tuvieron hospitalizada ocho meses, Matute guarda mutismo absoluto sobre su nueva novela: "las novelas se escriben y se leen, pero no se cuentan", insiste.

"¿Quién podría contar 'Madame Bovary' o 'Anna Karenina'? Sería imposible", asegura la autora de novelas como "Los hijos muertos", "Primera memoria" o "Pequeño Teatro" y los de su trilogía medieval formada por "La torre vigía", "Olvidado Rey Gudú" y "Aranmanoth".

No quiere hablar, pero sí está "satisfecha" de haber encontrado fuerzas para poder terminarla, aunque, "cuando se acaba un libro, siempre se está contento y descontento al mismo tiempo".

"Hasta que no lo lean, estoy un poco en la cuerda floja", afirma Matute, para añadir a renglón seguido: "A mí me gusta 'Paraíso inhabitado', pero no sé qué le parecerá a los demás".

Tiene varios proyectos entre manos, pero no sabe si tendrá "tiempo y salud" para desarrollarlos. "Ya veremos", comenta la escritora, que afronta "con ganas" la promoción de su nueva novela.

Esta noche, la ACE entrega también el Premio Esther Benítez de traducción, que en esta edición ha recaído en Dolors Ubina, por su traducción al catalán de la obra "Diario de un mal año", de J.M. Coetzee. EFE

amb/is