Quantcast

El Gobierno y la oposición bolivianos condenan los linchamientos

La Paz, 18 nov (EFE).- El Gobierno de Bolivia y la oposición coincidieron hoy en condenar los brutales linchamientos ocurridos el lunes en una localidad del altiplano boliviano, en los que murieron dos personas y otras nueve resultaron heridas, dos de ellas graves.

En declaraciones a diversos medios, miembros del Gobierno reprobaron estos sucesos y pidieron que los agresores sean llevados ante la Justicia.

En similares términos se expresó la oposición, que acusó al Ejecutivo de Evo Morales de "pasividad" ante los hechos.

La ministra de Justicia, Celima Torrico, anunció en el canal Notivisión que el Gobierno investigará estos sucesos y los llevará a los tribunales ordinarios para determinar responsabilidades.

Torrico, de etnia quechua, rechazó que los linchamientos se asocien a la llamada "justicia comunitaria", que forma parte de la tradición de los pueblos indígenas y que está recogida en la nueva Constitución que se someterá a referendo el 25 de enero.

Precisamente, la ministra criticó que la oposición haya relacionado este tipo de delitos con el artículo que reconoce el derecho de los indígenas a la justicia comunitaria.

La nueva Carta Magna con la que Morales pretende refundar Bolivia recoge que "las naciones y pueblos indígenas ejercerán sus funciones jurisdiccionales y de competencia a través de sus autoridades y aplicarán sus principios, valores culturales, normas y procedimientos propios".

Pero, según recordó la ministra, el proyecto de Constitución añade a continuación que "la jurisdicción indígena respeta el derecho a la vida, el derecho a la defensa y demás derechos y garantías" recogidos en la Carta Magna.

"Ojalá que los fiscales continúen con su trabajo e informen a la población lo antes posible. Todos estos hechos de violencia hay que denunciarlos en cuanto ocurran porque para eso están las autoridades del Ministerio público", afirmó.

Este linchamiento se inició en la madrugada del lunes en localidad de Achacachi -feudo de los "ponchos rojos", radicales aimaras afines al presidente Evo Morales- cuando una multitudinaria turba atrapó a once personas que supuestamente estaban cometiendo robos en la zona.

Los vecinos de este municipio, ubicado a cien kilómetros de La Paz, golpearon a los presuntos ladrones durante unas diez horas y les prendieron fuego tras haberlos rociado con gasolina, causando la muerte de dos de ellos.

Tras negociar con los vecinos de Achacachi, la Policía pudo finalmente rescatar a los linchados y los trasladó a La Paz.

El senador de la agrupación opositora Poder Democrático y Social (Podemos) Luis Vásquez, condenó en declaraciones al canal ATB este "crimen monstruoso" y, tras acusar al Gobierno de "pasividad", abogó por "recuperar la verdadera esencia de la justicia comunitaria que realmente es otra cosa. Es pacífica y respeta a los derechos humanos".

El viceministro de Justicia Comunitaria, Valentín Ticona, apuntó a que existen "problemas de fondo" en Bolivia y recordó que la justicia ordinaria "no llega a todos los puntos" del país y que, por lo general, "llega mejor a quien tiene plata".

No obstante, rechazó también que los linchamientos sean parte de la justicia comunitaria y dijo que la máxima pena en las comunidades indígenas es la "expulsión de la comunidad en caso de asesinato o violaciones".

En la población de Achacachi donde se produjo el suceso viven unos 30.000 habitantes pero sólo cuenta con "seis policías a mando de un teniente coronel", explicó el coronel Raúl Mantilla que reclamó un aumento de los efectivos en la zona. EFE

lav/sam/pdp