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Un mujer dice del hijo que supuestamente intentó matarla que es muy cariñoso

Bilbao, 18 nov (EFE).- Una anciana cuyo hijo se enfrenta a una petición de cinco años de prisión por haber intentado matarla, ha asegurado hoy, ante el tribunal que juzga el caso, que el imputado "es el mejor de mis tres hijos, es muy cariñoso y siempre está pendiente de mí".

En la vista oral que se ha celebrado esta mañana en la Audiencia de Vizcaya contra M.G. de 47 años, el acusado ha indicado al tribunal que "cuando mi madre me denunció por haber intentado asfixiarle, lo hizo por mi bien" y, según ha añadido, "estoy mi arrepentido de lo que hice".

El fiscal ha calificado los hechos ocurridos el 18 de mayo del 2005 en el domicilio familiar en Getxo, como homicidio en grado de tentativa ya que cree probado que el hombre tenía "la intención clara de matar a su progenitora" cuando entró en su habitación mientras ella dormía y le tapó la cara con dos cojines.

A su juicio, el acusado tuvo que desistir cuando su víctima comenzó a gritar pidiendo socorro y no tuvo más acierto para lograr su objetivo debido a que estaba bebido.

Por su parte, la defensa del imputado ha pedido al tribunal la consideración de los hechos como malos tratos en el ámbito familiar lo que conllevaría una reducción de la pena a un año y medio de prisión, que podrían además rebajarse en base a la eximente completa por haber consumido alcohol.

En el juicio, el acusado y su madre han coincidido en que la noche de autos habían discutido y ella ha relatado que se fue a la cama después de haberle reprendido por el volumen de la televisión y de habérsela apagado.

Posteriormente, la anciana, que tiene una discapacidad en medio cuerpo debido a una hemiplejia, estaba durmiendo cuando vio su hijo que se le acercaba y "me tapó con un cojín", pero, ha añadido la mujer, "logré girar la cabeza para respirar y pedí auxilio".

Según ha opinado, "no creo que mi hijo tuviera realmente intención de matarme" y ahora, ha dicho "tenemos una relación estupenda".

Sin embargo, momentos después de la agresión la anciana huyó para esconderse en casa de una hija, desde allí llamó a la Ertzaintza, denunció a su hijo y pidió una orden de alejamiento.

Un forense ha detallado que si bien la mujer no presentaba daños físicos de la agresión, "en todo momento intentó minimizar lo ocurrido" y restó importancia a la conducta agresiva de su hijo, por lo cual, el médico ha dicho "tener la sospecha" de que "enmascara un pasado de malos tratos, como suelen hacer muchas madres", para tratar de defender a sus vástagos.

Los peritos que han analizado la personalidad del imputado han coincidido en que años antes había sido politoxicómano, pero que en el momento de los hechos sólo está acreditado el consumo de alcohol, lo cual pudo mermar en parte su capacidad su voluntad.

Después de haber bebido, "pudo envalentonarse para cometer los hechos", después de haberse enfrentado verbalmente a su madre, ha explicado un psiquiatra.

El letrado de la defensa ha pedido al tribunal que valore que su cliente, tras someterse a un tratamiento ha abandonado su dependencia, "está integrado en la sociedad y es otra persona" además, como se ha comprobado en la Sala, "existe ahora una buena relación entre ambos".

Durante la vista oral, el acusado ha estado llorado y se ha emocionado al escuchar el testimonio de su madre y en su turno de palabra, antes de que el juicio quedara visto para sentencia, ha dicho entender que su progenitora le denunció para "hacerme ver que no podía seguir bebiendo, y lo hizo por mi bien". EFE

sf