Quantcast

El Estudiantes, con el 30 de abril en el recuerdo

Madrid, 18 nov (EFE).- MMT Estudiantes y ViveMenorca volverán a verse las caras mañana en el Telefónica Arena con el 30 de abril en el recuerdo del conjunto estudiantil, cuya victoria entonces significó prácticamente la permanencia en la Liga ACB.

Aquel 80-89 dio oxígeno y vida al equipo que dirigía el croata Velimir Perasovic, que dejó en sus manos la continuidad en la elite y prácticamente acabó con un año de desvelos y sufrimientos deportivos.

Fue un partido para el recuerdo, en la pista para los jugadores, que defendieron con el corazón la categoría, y en la grada para una afición que dio el respaldo incondicional que el equipo tanto necesitaba.

Siete meses después se reencuentran, de nuevo en la ACB, colegiales y baleares, que también consiguieron a la postre salvar la categoría.

Lo hacen de nuevo en posiciones incómodas, muy cerca de la zona de máximo riesgo, aunque por entonces era la penúltima jornada y ahora es la novena, con todo un mundo por delante para enmendar la situación.

El Estudiantes y el ViveMenorca acumulan tan solo dos victorias por seis derrotas, un balance pobre y preocupante si no encuentran un remedio más o menos temprano para no acrecentar los temores de antaño.

Pero mientras los baleares llegan después de obtener un triunfo histórico ante el CAI Zaragoza por 102-75, el Estudiantes se presenta herido por última derrota el domingo ante el Alta Gestión Fuenlabrada por 71-89.

Este resultado dio al traste con su inesperado triunfo en el Palau Blaugrana ante el Barcelona, un resultado que pretendía ser el reflejo de una plantilla ambiciosa y dispuesta a no vivir más momentos tan inquietantes como el pasado año.

Los estudiantiles, que solamente han vencido al Murcia, en casa, y al Barcelona, quieren dedicarle el triunfo a sus seguidores en los que encontraron tanto respaldo aquel día en el que Pancho Jasen, con 22 puntos, fue el estandarte de aquel recordado encuentro.

El equipo de Luis Casimiro debe, por lo tanto, recobrar aquel espíritu para levantarse y olvidar los dos últimos tropiezos caseros ante el Gran Canaria y el Fuenlabrada, ante un rival con el que no han perdido nunca en casa y solamente una vez en Menorca.

El hecho de que el equipo balear no haya ganado aún fuera de casa puede ser un síntoma, pero no debe distraer lo más mínimo al Estudiantes. Los insulares llegan con la moral de la victoria ante el CAI y la victoria en el bando colegial es obligada para comenzar a ahuyentar fantasmas. EFE

jap/jag