Quantcast

Colombia se declara en emergencia ante el derrumbe de entidades "piramidales"

Guillermo Tovar

Bogotá, 17 nov (EFE).- El Gobierno colombiano declaró hoy el estado de emergencia social para afrontar la crisis de las entidades financieras "piramidales", que ofrecen enormes intereses fuera del sistema bancario y que desataron furor en Colombia, tras causar grandes quiebras en otros países.

El Gobierno podrá ahora emitir medidas de urgencia durante un plazo inicial de 30 días para sancionar a los captadores ilegales de fondos e intentar que los clientes recuperen sus ahorros confiados a esas empresas.

Al amparo de esa medida constitucional, se emitieron ya los cuatro primeros decretos, uno de los cuales eleva las penas por captar dinero sin permiso, después de que el presidente colombiano, Álvaro Uribe, admitiera hace pocos días que las autoridades habían tardado en reaccionar.

El ministro del Interior y Justicia, Fabio Valencia Cossio, al anunciar la emergencia social, afirmó que se confiscarán el dinero y los bienes de empresas "que cumplían una función de recaudo no autorizada".

"La idea es devolver, hasta donde sea posible, esos dineros, para evitar la defraudación", expresó el ministro, quien pidió "mucha calma" a los ciudadanos.

Además, la captación masiva no autorizada de recursos será penada con entre 120 y 240 meses de cárcel, sin fianza, y con multas.

El fenómeno de las "pirámides" entró en crisis en Colombia la semana pasada cuando comenzaron a desaparecer los responsables de varias oficinas que recibían dinero en metálico a cambio de pagar intereses de hasta el 300 por ciento.

Según cifras oficiales, en los últimos tres años había en Colombia al menos 240 compañías piratas que pudieron recaudar unos 800 millones de dólares y quebraron al no poder cumplir su oferta.

En varias ciudades colombianas las autoridades tuvieron que decretar el toque de queda para contener los disturbios de los estafados, en los que murieron dos personas y otra se suicidó, y el viernes renunció el superintendente financiero, César Prado.

En desarrollo de los decretos dictados, fueron registradas de inmediato las sedes de la empresa DMG, que no era una "pirámide" pero sí había logrado captar inversiones de miles de clientes en todo el país mediante el otorgamiento de tarjetas "prepago" para comprar electrodomésticos y otros productos.

DMG, que se convirtió en un emporio millonario, fue creada por David Murcia Guzmán, un empresario joven de origen modesto que en las últimas horas retó a las autoridades a demostrar la ilegalidad de su negocio.

Algunos clientes defendieron a DMG y criticaron los bajos intereses y difíciles créditos que otorgan los bancos.

Otra firma similar, DRFE (Dinero Rápido Fácil y Efectivo), dirigida por Carlos Alfredo Suárez, fue intervenida la semana pasada.

Suárez comparte con Murcia la edad, que ronda los 30 años, sus pocas oportunidades de estudio, su cuna humilde y sus sueños de salir adelante.

El presidente Uribe había anticipado el viernes y sábado que se emitirían medidas especiales para detener esas firmas captadoras de fondos y pidió abandonar la "cultura mafiosa del enriquecimiento fácil".

El ministro del Interior dijo que "no podemos patrocinar nada ilegal. Siempre eso termina mal, como terminó en muchas partes del mundo donde se dieron estas 'pirámides'", en alusión a la quiebra de Albania. EFE

gta/mmg

(foto)