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El mundo de la cultura y los ciudadanos, unidos para salvar el Teatro Albéniz

Madrid, 17 nov (EFE).- Varias decenas de personas, entre ellas destacados miembros del mundo de la cultura y el espectáculo, se han ido congregando a lo largo de la tarde a la puerta del madrileño Teatro Albéniz, para salvar de su inminente cierre a esta histórica sala.

El próximo 21 de diciembre el Albéniz acogerá su última representación, "La vida es sueño" de Calderón de la Barca, ya que la Comunidad de Madrid tiene la intención de sustituir la función que desempeña este centro por los nuevos teatros del Canal.

A la concentración han acudido, entre otros personajes conocidos del mundo del teatro, la televisión, el cine, la danza, la música y la literatura, Ana Belén, Víctor Manuel, Rosa Regás, Emma Cohen, Jordi Dauder, María Asquerino y Gloria Mandelik.

Ana Belén ha mostrado su pesar por el futuro cierre del Albéniz, algo que le causa "mucho dolor" debido a que es un teatro con "una gran historia".

En opinión del actor Jordi Dauder, qué actuó en el Albéniz en 2002 con la obra "La gaviota", de Anton Chéjov, es "una vergüenza absoluta que las instituciones estén pasando olímpicamente de este asunto".

Fundado en el año 1945, es un teatro que "está vivo" e "irradia calor por todos los aplausos que se han oído dentro", según la presidenta de la Plataforma de Ayuda al Teatro Albéniz, Eva Aladro Vico, para quien este centro es además "un bien de interés cultural".

Eva Aladro ha leído un manifiesto con el que la Plataforma pide que se salve el Albéniz y que se le dé "larga vida", que alguien, sea privado o público, coja la enseña del teatro, porque es "el corazón de la Comunidad de Madrid desde el punto de vista cultural".

También han participado de este acto representantes políticos como el secretario de Movimientos Sociales del PSOE, Pedro Zerolo, y el portavoz del grupo socialista en la comisión de Cultura, Rafael Simancas, quien ha asegurado que "se está incumpliendo un compromiso electoral firme del partido Popular por mantener este teatro como un teatro público de la Comunidad de Madrid".

En la calle, pancartas con la inscripción "Salvemos el Albéniz", chapas y pegatinas, que lucían todos los asistentes, y velas rojas que según la Plataforma podían representar las almas de toda la gente que ha pasado por este teatro.

El futuro del teatro se encuentra en un estado incierto desde que una sentencia del Tribunal Superior de Justicia del 3 de junio del 2003 anulara la obligatoriedad de dedicarlo a una actividad cultural. Ahora se está debatiendo si corresponde catalogarlo de bien de interés cultural.-EFE

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