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Acusado de amenazas en nombre de ETA a Viscofán dice no conocía la empresa

Pamplona, 17 nov (EFE).- El Juzgado de Instrucción número 2 de Pamplona ha acogido hoy el inicio del juicio contra A.F.I.B., acusado de realizar amenazas telefónicas en nombre de ETA a Viscofán, lo que ha negado al apuntar que no conocía la empresa y que prestó su teléfono a un desconocido como una "obra de caridad".

Tras quedar constituido el jurado popular con 8 hombres y 3 mujeres, el acusado, de 60 años, ha defendido su inocencia en todo momento y ha señalado que él "no realizó ninguna llamada".

El acusado presuntamente realizó las llamadas telefónicas a la empresa en septiembre de 2004 desde varios terminales y en ellas indicaba que Viscofán se encontraba en el "punto de mira" de ETA y exigía el pago del denominado "impuesto revolucionario", una cantidad de 200.000 euros.

En este sentido, y según el escrito del Ministerio Público, el imputado advertía a quien le cogía el teléfono de que si hablaba con la Policía o les informaban de las llamadas "habría atentados".

En su declaración, A.F.I.B. ha relatado cómo el día que sucedieron los hechos se encontraba junto a sus hijos de 12 y 16 años en una finca que posee cerca de Pamplona.

Hasta este lugar se acercó un hombre en "una furgoneta blanca" y les pidió un teléfono para hacer una llamada de "urgencia", y fue el hijo pequeño del acusado quien marcó el número en el terminal al desconocido, que se alejó unos metros con el aparato, alegando que la llamada "era un poco personal".

De este modo, A.F.I.B. ha señalado que dejó a su hijo encargado de vigilar al individuo para que éste no huyese con el móvil, y para ello le dijo que memorizase la matrícula, aunque tras la llamada el desconocido devolvió el terminal y se marchó.

En este sentido, el Ministerio Fiscal ha recordado que el día de la detención, el acusado portaba en su cartera un papel en el que tenía apuntadas tres matrículas de vehículos policiales camuflados.

Ante esto, A.F.I.B. ha explicado que tiene por costumbre apuntar las matrículas de los coches que pasan cerca de su finca como medida de precaución, porque es un lugar aislado y tiene "miedo de que pasen cosas", ya que deja "la casa sola y muchas noches paran coches y se quedan allí".

Sin embargo, no ha sabido responder a la pregunta de la acusación ante el hecho de que entre todas las matrículas que tenía apuntadas ninguna fuese de vehículos de particulares y sí policiales.

Además de las declaraciones del acusado, el jurado ha podido escuchar las cintas con las grabaciones de las conversaciones telefónicas en las que la persona que las realizó exigía al responsable financiero de la empresa el pago de 200.000 euros en billetes usados dentro de una bolsa de deporte.

El día 13 de septiembre de 2004 la empresa recibió la llamada de una persona que indicaba que quien fuese a realizar el pago debería ir a un lugar cercano a la finca del detenido.

Tras dejar la bolsa, se estableció un servicio "ininterrumpido" de vigilancia en la zona, "que hubo que levantar por causas ajenas a la investigación (obras realizadas en el lugar)", pero nadie se llevó el dinero solicitado.

La acusación ha solicitado para A.F.I.B. una pena de dos años de prisión, al considerar los hechos constitutivos de "un delito de amenazas condicionales", y por su parte, la defensa ha pedido la "libre absolución".EFE

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