Quantcast

Con una economía pujante y gran seguridad Perú acoge una cumbre importante

Lima, 17 nov (EFE).- Perú acoge esta semana la cumbre anual del Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico (APEC), del que forman parte algunas de las economías más poderosas del mundo, para debatir en medio de extraordinarias medidas de seguridad el futuro de la economía en esa región y en el mundo.

La agenda se centraba en un principio en consolidar la zona de libre comercio en el Pacífico y avanzar en los objetivos liberalizadores de la Ronda de Doha, pero "es lógico suponer que la crisis financiera será el tema principal", señaló el ministro peruano de Relaciones Exteriores, José Antonio García Belaúnde.

Según comentaron a Efe fuentes peruanas dentro del APEC, la cumbre se va a convertir en una especie de continuación de la agenda tratada el pasado fin de semana por el G20 en Washington, dado que muchas de las grandes potencias económicas presentes en ese foro (EEUU, China, Rusia y Japón) volverán a verse en Lima.

Sin embargo, es cierto que la convocatoria del G20 en fechas tan cercanas a la cumbre de APEC, es decir, con sólo una semana de diferencia, ha rebajado el interés internacional en el foro de Lima y algunos de los países presentes, entre otros EEUU, han reducido el nivel de sus delegaciones, dijeron a Efe fuentes diplomáticas.

Nada de esto es perceptible en Lima, que lleva todo un año preparando esta cumbre que para Perú, economía de segunda fila dentro de APEC, puede suponer una extraordinaria vitrina para darle visibilidad en el mundo.

"Si miramos con una perspectiva a largo plazo, el Asia Pacífico es el futuro del comercio y la inversión, el espacio en el que están las economías más dinámicas del mundo: EEUU, China, Japón", comentó el ministro García Belaúnde para subrayar la importancia que su país da a la región del Pacífico.

En todo caso, y en lo que a números se refiere, la cumbre de Lima va a ser una de las más concurridas de APEC: más de 3.600 delegados de los 21 países miembros participarán en la llamada "semana de líderes" que comienza hoy lunes, y en paralelo ocho dignatarios aprovecharán para realizar visitas paralelas a Perú.

El número de policías que velarán por la seguridad de todos estos delegados asciende a 40.000, casi la mitad del total de agentes policiales (99.000) con que cuenta el país, según revelaron los máximos responsables de la seguridad peruana.

La cita central de los líderes del APEC, entre ellos los presidentes George W. Bush, de EEUU, y Hu Jintao, de China, se celebrará los días 22 y 23 de noviembre en uno de los lugares más inexpugnables de la capital: el cuartel general del Ejército, una inmensa mole de cemento conocida como "El Pentagonito".

Perú observa la cumbre como una ocasión para cimentar el libre comercio, no para restringirlo en estos momentos de turbulencias: "Más libre comercio, más control y regulación a la banca, y más promoción al intercambio de bienes y servicios y a la creación de tecnología para apoyarnos mutuamente": esta es la receta de la ministra de Comercio Exterior peruana, Mercedes Aráoz.

Aráoz pone así palabras a lo que ha sido una constante en la política peruana, no sólo en los dos últimos años del mandato de Alan García, sino en la última década: una apuesta decidida por la liberalización y por los acuerdos de libre comercio, bilaterales o con bloques de países, huyendo de toda veleidad proteccionista.

No le ha ido tan mal al país andino con esta política: la economía pasa por su mejor momento, con un alza proyectada del 9 por ciento para este año y ahorros de más de 3.000 millones de dólares, y los embates de la crisis financiera mundial aún no se han dejado sentir con crudeza.

El subdirector gerente del FMI, John Lipsky, afirmó que la economía de Perú tiene "el crecimiento más rápido de América Latina" y está en "muy buenas condiciones" de resistir los desafíos externos.

Una de las ventajas de Perú ha sido reducir el grado de dependencia de su economía del comercio con EE.UU., que sólo supone un 26 por ciento del total, en comparación con otros países de la región donde llega a un 50 por cien.

Esto ha sido posible en gran medida gracias a la pertenencia de Perú a APEC -es uno de los últimos miembros admitidos-, y el flujo de intercambio se siente también incluso en partidas como el turismo, una de las principales apuestas de futuro de la economía peruana. EFE

fjo/ar/hma

(infografia) (foto)