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CE descarta riesgos en la movilidad de los trabajadores en la UE

Bruselas, 17 nov (EFE).- La Comisión Europea (CE) afirma que la libre circulación de trabajadores dentro de la UE no supone problemas graves para los mercados laborales, por lo que pedirá a los Estados miembros que levanten cuanto antes las restricciones que aún aplican a ciudadanos de los nuevos socios comunitarios.

El estudio, que será presentado mañana en rueda de prensa por el comisario europeo de Empleo y Asuntos Sociales, Vladimir Spidla, también arroja que la libertad de movimiento de los trabajadores europeos ha contribuido al crecimiento económico al satisfacer la escasez de capacidades en los mercados laborales.

El informe precisa que, a pesar de algunos problemas iniciales de ajuste, la libre movilidad de trabajadores tiene poco o ningún impacto negativo en los salarios o en el desempleo en los países de destino, según indicaron hoy fuentes del Ejecutivo comunitario.

Asimismo, recalca que los quince antiguos miembros de la UE (Francia, Alemania, Italia, Bélgica, Holanda, Luxemburgo, Reino Unido, Dinamarca, Irlanda, Grecia, España, Portugal, Austria, Suecia y Finlandia) reciben mucha más inmigración de países terceros que de los doce que han entrado en la Unión desde 2004.

Además, señala que el levantamiento de restricciones disminuiría la incidencia del trabajo no declarado y sus consecuencias negativas.

Según la encuesta de mano de obra de la Comisión de 2007, entre 2003 y ese año la proporción de rumanos y búlgaros que vive en la UE-15 pasó de un 0,2 por ciento a un 0,4 por ciento, mientras que la cuota de los ciudadanos de los diez países que se adhirieron el 1 de mayo de 2004 aumentó del 0,2 al 0,5 por ciento en ese periodo.

En España, en 2007, los trabajadores de los diez países incorporados en 2004 representaron el 0,2 por ciento de la mano de obra total, los rumanos y los búlgaros el 2,4 por ciento, los nacionales de la UE-15 el 1,5 por ciento y los ciudadanos de países de fuera de la Unión el 9,9 por ciento, según la encuesta.

Actualmente sólo Dinamarca, Alemania, Austria y Bélgica mantienen restricciones a los trabajadores de los países EU-8 (los del este y el centro de Europa que se incorporaron en 2004 menos Malta y Chipre), que se encuentran al final de la segunda de las tres fases de inserción en el mercado laboral comunitario que marca su tratado de adhesión.

Estos países tendrán que notificar a la Comisión si quieren prolongar estas limitaciones antes del 30 de abril de 2009, para lo que además tendrán que justificar que la estrada de estas personas presenta un problema grave para su mercado laboral.

Por otra parte, hay quince Estados miembros, entre ellos España, que aún aplican restricciones a los ciudadanos de Rumanía y Bulgaria (países que se incorporaron en enero de 2007), que aún se encuentran en la primera fase del proceso.

En su caso, tendrán que comunicar a Bruselas si quieren continuar con ellas antes del próximo 31 de diciembre.

Estas restricciones podrían extenderse entonces hasta el fin de 2011, momento en que los países que quieran mantenerlas tendrán que justificar un grave perjuicio para su mercado laboral.

En ningún caso podrán mantener las restricciones más allá de 2012 para los países de EU-8 (República Checa, Hungría, Polonia, Eslovaquia, Eslovenia, Lituania, Letonia), ni de 2013 para Bulgaria y Rumanía.

El acceso al mercado de trabajo de la UE debe ser libre para los ciudadanos de los países miembros a los siete años de su adhesión, a más tardar. EFE

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