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La falta de jurados obliga por primera vez a aplazar un juicio en Barcelona

Barcelona, 17 nov (EFE).- La falta de candidatos válidos para constituir un tribunal popular ha obligado hoy por primera vez a aplazar un juicio en la Audiencia de Barcelona contra un hombre acusado de haber asesinado a un vecino de Rubí (Barcelona) al que conquistó en un bar de ambiente gay con el fin de robarle.

El juicio, que ha quedado suspendido hasta el próximo 1 de diciembre, se dirige contra Eduard I., que lleva en prisión preventiva desde julio de 2006, cuando fue detenido por asesinar presuntamente a un homosexual a quien convenció de que lo llevara a su casa de Rubí, con el escondido propósito de robarle.

No obstante, la vista ha tenido que aplazarse, por primera vez en Barcelona en los trece años de la aprobación de la Ley del Jurado, porque no se ha alcanzado el número suficiente de candidatos válidos para conformar el tribunal popular, que debe contar con nueve miembros y otros dos que sigan el juicio como suplentes.

Para empezar, hoy no se han presentado al juicio 3 de las 36 personas que habían sido preseleccionadas para integrar el jurado, por lo que se les ha sancionado con una multa de 150 euros.

Entre esos 33 candidatos que han comparecido, se ha realizado un primer sorteo para seleccionar a una veintena de aspirantes, de los que once han esgrimido excusas legales para librarse del juicio, como es el caso de un anciano de 82 años que ha alegado su avanzada edad.

De los nueve restantes, la acusación y la defensa han considerado válidas a tres personas como integrantes del jurado, mientras que otras seis han sido recusadas por las partes por no considerarse adecuadas para formar parte de un tribunal popular -una de ellas, por ejemplo, ha dicho ser partidaria de la pena de muerte.

Por este motivo, se ha realizado un nuevo sorteo para seleccionar a la nueva bolsa de candidatos, en la que se han introducido a las personas elegidas hoy y a las otras tres que no se han presentado, con la advertencia de que se les impondrá una sanción significativamente superior si vuelven a faltar.

El crimen que se juzgaba hoy ocurrió el 5 de julio de 2006, cuando el procesado, de nacionalidad rumana, junto a otra persona que no ha podido ser identificada, acudieron al bar "Punto" de Barcelona, de ambiente gay, con la idea de convencer a un homosexual para que los llevara a su casa para robarle.

De acuerdo con su plan preconcebido, el acusado y su amigo entablaron conversación con la víctima, Pere Gispert, y, alegando que necesitaban un lugar para dormir, consiguieron que les dejara pasar la noche en su casa de Rubí.

Una vez en el piso, los presuntos homicidas ataron a la víctima de manos y pies con un cable telefónico y ropa que encontraron en la casa y lo dejaron en posición fetal sobre la cama de su dormitorio, amordazado con una tela de gran tamaño.

Las dimensiones de la mordaza y la forzada postura en que fue inmovilizado impedían respirar a la víctima, que murió por asfixia mecánica debido a la obstrucción de sus vías respiratorias.

Mientras tanto, el procesado y su acompañante registraron la casa de Pere Gispert y se llevaron un reloj de marca "Tag Heuer" y un anillo de la víctima.

El cadáver de Pere Gispert fue encontrado nueve días más tarde en su domicilio y el único procesado por el crimen había sido detenido dos días antes, por tener pendiente una orden de búsqueda de una comisaría de Santiago de Compostela por un delito de robo con fuerza. EFE

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