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Marcelo Bielsa hizo un vuelo rasante sobre el fútbol español hace una década

Enrique Escande

Buenos Aires, 17 nov (EFE).- El argentino Marcelo Bielsa, seleccionador de fútbol de Chile, no alcanzó a hacer carrera como técnico en España, donde estuvo apenas unas semanas en el banquillo del Real CD Espanyol hace exactamente diez años.

Tenía planes en aquel momento, se le abría la puerta del fútbol europeo y firmó con Daniel Sánchez Llibre en el Espanyol el mejor contrato que había tenido hasta esos días. Con 43 años ya había sido campeón en Argentina con Newell's Old Boys (dos veces) y Vélez Sarsfield y dirigido en México al Atlas y al América.

La característica principal de sus equipos era, y es, defender y atacar con la mayor cantidad de jugadores posible. Había debutado en 1990 como entrenador de emergencia en el Newell's y el equipo ganó el torneo Apertura, más tarde fue finalista de la Copa Libertadores y volvió a ser campeón del Clausura'92.

Tras su exitosa campaña con el Vélez Sarsfield de José Luis Chilavert fue tentado por los "periquitos" de Barcelona. Allá fue, y después de tres partidos en el banquillo, Julio Grondona, presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) le ofreció el cargo de seleccionador en sustitución de Daniel Passarella.

La boca se le hizo agua y debió encarar una complicada negociación con Sánchez Llibre que duró varios días. Una cláusula en su contrato le permitía la rescisión inmediata, pero lejos de apelar a ella intentó irse por la misma puerta por la cual había entrado, hasta lograrlo.

De aquella época se recuerdan frases suyas que sintetizan su pensamiento: "Uno vive y necesariamente necesita jerarquizar virtudes, decir éstas son las virtudes que rescato en los demás y quisiera para mí, que respeto, que valoro".

"A mí el deporte me dio ese parámetro. Yo aprendí por el deporte que la generosidad era mejor que la indiferencia, aprendí el valor de la significación del coraje, aprendí la importancia del esfuerzo y aprendí lo trascendente de la rebeldía", comentó Bielsa.

"Son los tres o cuatro elementos con que yo después traté de orientar mi vida. No necesariamente tienen que ser ellas las elegidas, pero sí es indispensable que uno sepa cuáles son las virtudes alrededor de las cuáles quiere vivir", dijo el entrenador que ahora dirige a Chile, rival de España en el partido amistoso del próximo miércoles en Villarreal.

La selección argentina dirigida por Bielsa arrasó en las eliminatorias sudamericanas del Mundial 2002. Hacía mucho tiempo que los argentinos no disfrutaban con un estilo de juego tan ofensivo, contundente, en el que Gabriel Batistuta era mascarón de proa.

Argentina llegó a Japón como candidata al título mundial, atacó como siempre, perdió goles de manera increíble y terminada la primera fase regresó a casa eliminada. Muchos de los que elogiaban el estilo del equipo hasta ese momento pedían la cabeza de seleccionador.

Grondona le renovó el contrato. Argentina perdió la final de la Copa América de Perú 2004 ante Brasil y más tarde obtuvo con Bielsa su primer oro olímpico en Atenas. El presidente de la AFA y el entrenador no se hablaban, nunca congeniaron, y la relación cada vez era más tensa pese al éxito en los Juegos Olímpicos.

Bielsa dimitió. "Los motivos de mi renuncia son muy simples. La decisión la empecé a madurar al regreso de Lima. Noté que ya no tenía la energía que exige absorber todas las tareas que implica ser seleccionador. Exige muchísimo impulso y yo ya no lo tenía", dijo.

Con él en el banquillo, la albiceleste ganó 53 partidos, igualó 18 y perdió 10, con 157 tantos marcados y 68 encajados. Al despedirse, dejó al equipo con inmejorables posibilidades de clasificarse para Alemania 2006. Lo sucedió en el cargo José Pekerman.

Permaneció casi tres años en el ostracismo. Rechazó decenas de ofrecimientos para dirigir a equipos importantes en su país y en varios otros, hasta que en 2007 aceptó la propuesta para dirigir a la selección chilena, que en las eliminatorias para el Mundial de 2010 ocupa el cuarto puesto tras diez jornadas y, de momento, está clasificada.

En el último partido de esa competición, el 15 de octubre pasado, Chile venció a Argentina, por 1-0, resultado que terminó con el ciclo de Alfio Basile como seleccionador albiceleste, cargo ocupado ahora por Diego Maradona.

Tras aquel partido, un periodista argentino se acercó a él en un pasillo del estadio Nacional de Chile y le dijo: "¡Qué triunfo! ¿eh?". Bielsa respondió con una sonrisa: "Si, pero pasado mañana no se acuerda nadie de esto".

Ahora, diez años después, Bielsa vuelve a España, como seleccionador de un Chile inmerso en la fase de clasificación para la Copa del Mundo de Sudáfrica 2010. EFE

ee/lm