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Perú apuesta sin reservas por el Pacífico para expandir el libre comercio

Álvaro Mellizo

Lima, 17 nov (EFE).- Un país que apuesta sin reservas por el comercio internacional pese a la crisis y que desea ampliar su red de Tratados de Libre Comercio (TLC) a todo el arco del Pacífico es lo que los líderes del Foro de Economías Asia Pacífico (APEC) encontrarán en Perú durante la cumbre que comienza esta semana.

Canadá, Singapur, Corea del Sur, y sobre todo China, son los objetivos deseados por el país andino para profundizar su apertura comercial, un aspecto prioritario de la política del presidente Alan García que no se tambalea pese a la crítica situación de la economía mundial y al riesgo que puede suponer para algunos sectores locales.

Tras la firma del TLC con EEUU a finales del año pasado y que entrará en vigor en los primeros meses de 2009, la política comercial se ha volcado en la creación de un tratado con China que permita a los productos peruanos entrar sin barreras al mercado del gigante asiático, al que miran con gran esperanza no exenta de temor.

A falta de algunos flecos por cerrar sobre la salvaguarda de algunos productos sensibles para Perú y la reducción de aranceles a productos agrícolas peruanos como la uva o el mango, está previsto que el TLC se anuncie durante la cumbre de APEC y que pueda firmarse a mediados del año que viene, según dijo a Efe la ministra de Comercio Exterior de Perú, Mercedes Aráoz.

"Tenemos cosas que ya producimos y exportamos y con las que somos exitosos, como las frutas y los vegetales, así como algunas manufacturas y productos pesqueros que con el TLC tendrán un buen nivel de competitividad allí", señaló la ministra.

Además, Perú tiene la intención de atraer pequeños y medianos inversores chinos a sectores industriales, para que tomen al país andina como plataforma de exportación a toda América Latina.

Para Aráoz, cuando se consiga un tratado comercial exitoso con China "no sería una sorpresa" que el país asiático se convierta en "el primer socio comercial de Perú", más aún si se tiene en cuenta que la demanda china "sigue creciendo mucho" y Perú tiene capacidad para "ser un gran suministrador".

China es el segundo cliente comercial de Perú desde 2004 y en 2007 el país asiático compró el 11,6 por ciento de las exportaciones peruanas por un valor cercano a los 2.500 millones de dólares, según datos oficiales.

La perspectiva de tener libre comercio con China también es muy atractiva para los empresarios, como señaló a Efe el presidente de la Asociación de Agroexportadores, Guillermo Van Oordt.

"Nuestro mercado es muy pequeño, entonces obviamente a largo plazo es más conveniente tratar de conseguir un porcentaje pequeño de un mercado mucho más grande, como el de China. Al final si uno evalúa riesgos y beneficios, la conclusión es que nos conviene para generar empleos de calidad para la población", afirmó el empresario.

En cuanto a los riesgos, Van Oordt alertó sobre la posibilidad de que los productos peruanos sufran por la importación de bienes subsidiados, si bien destacó la capacidad de "reinvención" de Perú para "encontrar nuevas fórmulas de competencia".

En el arco político, las únicas voces críticas contra los TLC llegan del opositor Partido Nacionalista Peruano (PNP), liderado por Ollanta Humala, para quien las políticas comerciales impulsadas hasta ahora reafirman a Perú como un "simple exportador de materias primas" cuando el país necesita ser "un productor de bienes con valor agregado".

"Pedimos prudencia con la coyuntura actual: un TLC tiene que hacerse paso a paso, especialmente cuando no se han resuelto los problemas que tiene en el mercado interno, particularmente el textil. Por eso es aventurado ir a un acuerdo con China", afirmó Humala en una reciente rueda de prensa.

Así, el líder opositor se preguntó qué pasará con los miles de agricultores, mineros y algodoneros del país que no tienen acceso a los mercados internacionales en el caso que se multipliquen los TLC.

Para la ministra Aráoz, sin embargo, este tipo de políticas ofrecen al país la oportunidad de entrar en los mercados internacionales y salir "de una visión de crecimiento autárquico que lo limita".

"Somos pequeños y con altos grados de pobreza, y no podemos integrar a la gente si no le damos una oportunidad a los emprendedores y dar a los trabajadores empleos dignos y formales. El comercio nos permite eso, además de incluir a las microempresas al mercado", concluyó Aráoz. EFE

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