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La revolución de Seat con un diesel le lleva al título de pilotos y marcas

Barcelona, 17 nov (EFE).- El constructor español Seat ha obtenido la proeza de arrasar en el campeonato del mundo de turismos, en el que hace tres semanas en Japón logró el título de marcas y ayer en Macao se impuso en el de pilotos, con la peculiaridad de haber obtenido estos triunfos con vehículos impulsados con motores diesel.

Seat ha sido el gran dominador del certamen, que ayer concluyó en la ex colonia portuguesa en China, aunque ya apuntó su orientación victoriosa en el arranque de la temporada pasada cuando puso en acción el León TDI WTCC y en la segunda cita, en el circuito alemán de Oschersleben, obtuvo el triunfo y, sobre todo, colocaba en lo alto de un podio a un motor diesel.

El logro en Alemania lo firmó el francés Yvan Muller, el mismo piloto que ayer en Macao consiguió la tercera posición en la primera manga, suficiente para obtener el título mundial de turismos.

La de Seat ha sido una excelente participación en el mundial de turismos, en el que ha subido diecinueve veces al podio y ha logrado doce victorias. Además de los dos títulos (marcas y pilotos), Seat también ha colocado a otro piloto en lo alto de la clasificación, al obtener el italiano Gabriele Tarquini el subcampeonato del mundo.

Al ascenso de Seat en este certamen ha sido espectacular. Lejos queda ya la huella que dejó a mediados de los noventa en el mundo de rallys, o su retirada a inicios del 2.000, para involucrarse en las carreras de velocidad en circuitos cerrados.

Hace trece años, en 1995 la marca de Martorell regresó a la competición después de dieciocho años sin involucrarse en el mundial. El fabricante español puso en competición un Ibiza 1.8 16v grupo A, que estrenó el alemán Erwin Weber en el rally de Portugal. Fue al año siguiente, cuando Seat conoció la mieles del éxito.

Seat se inscribió en el mundial de rallys FIA 2 litros con un Seat Ibiza Kit Car y se alzó con el título, tras competir en la octava y última prueba, el Rally RAC de Gran Bretaña.

En el 1997 y 1998 repitió éxito, al reeditar el título de campeón del mundo de marcas, mientras que en 1999 consolidó su apuesta por los rallys con el salto a la categoría reina: el mundial de rallys (WRC). Lo hizo con un Córdoba WRC que pilotaron el italiano Piero Liatti y el finlandés Harri Rovanperä.

Para el 2000, Seat no pudo cerrar el acuerdo con Carlos Sainz, pero se hizo con el fichaje de un primera espada en el mundial, como era el francés Didier Auriol, aunque la apuesta no resultó del todo satisfactoria, hasta el punto de poner punto y final a su apuesta en el mundo de los rallys con un equipo oficial. En el 2001, el mundial perdió a Seat, pero otro ámbito, como eran las carreras en circuito, incorporaba otra marca.

Eso sucedió en el 2002, con la organización de la Supercopa Seat León, en circuitos de España y Portugal, mientras que al año siguiente el equipo de Martorell (Toledo Cupra) se inscribió en el calendario internacional, con Jordi Gené y Frank Diefenbacher como pilotos. El primer éxito llegó en el 2004, con la primera victoria en el campeonato de Europa de Turismos.

El primer gran triunfo en los circuitos lo firmó en el 2006, cuando Seat se proclamó campeón en el campeonato británico de turismos, al imponerse en la clasificación de constructores. En el mundial de turismos, Seat acabó segunda en marcas.

En el 2007, el equipo español inició la temporada con un Seat León WTCC y a mediados de la misma supo en escena el León TDI WTCC, en Anderstorp (Suecia). El primer triunfo lo cosechó en la segunda carrera que Seat corrió con su potente diesel, en Alemania, donde Yvan Muller obtuvo el triunfo, un hecho histórico.

Del nuevo subcampeonato de Seat en el 2007, se ha pasado al doble mundial alcanzado este año por el equipo español, que ha sido más veloz y fiable con un Leon TDI de 280 caballos de potencia (cv) que los BMW, Honda o Chevrolet, sus principales rivales. EFE

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