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La voracidad ante los grandes agiganta al equipo en Zorrilla

José Anselmo Moreno

Valladolid, 16 nov (EFE).- El estadio Zorrilla ejerce un efecto multiplicador en la voracidad del Real Valladolid; de hecho, en las dos temporadas desde su regreso a Primera no ha perdido un solo partido en casa ante Real Madrid, Barcelona, Sevilla y Villarreal e incluso lleva el mejor promedio de la Liga en los partidos frente a estos equipos (seis puntos).

El equipo vallisoletano ha gestionado mejor que nadie la parte más dura del calendario. Ayer consiguió un meritorio triunfo ante el Real Madrid (1-0) en un partido tras el cual, el delantero Víctor subrayó a Efe que ha vuelto "la raza pucelana".

En realidad, la raza no se ha ido nunca, sólo los problemas con el gol han impedido ganar más partidos. Ayer el Real Valladolid jugó sin delanteros natos y precisamente Víctor, un veterano media punta que ya suma 300 partidos con el equipo, ofició de ariete. Sin embargo, el Valladolid tuvo ocasiones y ganó de nuevo en Zorrilla, donde sólo ha perdido un partido esta temporada, ante el Valencia (0-1).

Por el contrario, fuera de su estadio el equipo de José Luis Mendilibar aún no ha puntuado y solamente ha marcado un gol, el que consiguió el centrocampista murciano Pedro León Sánchez ante el Málaga en La Rosaleda.

El Real Valladolid lleva tiempo ofreciendo su mejor cara ante los grandes en Zorrilla. La pasada temporada, algunos de sus partidos más completos los llevó a cabo en su estadio ante el Real Madrid y el FC Barcelona. Entonces sólo empató, pero aún no estaba Sergio Asenjo, el portero que "se agiganta" en los momentos decisivos.

En este tipo de encuentros, en un día grande, ante un rival de enjundia, con el estadio casi lleno, el Valladolid solía jugar tradicionalmente como nunca y perder como casi siempre, pero la historia ha cambiado.

Ahora, los "fogonazos" del equipo ante los grandes se transforman en puntos. Mendilibar reconoció anoche que "lo bueno es sumar los tres puntos", ya que muchas veces se suman "más contra este tipo de equipos que contra otros".

Y es que en la teórica batalla del ardor contra la calidad, el Valladolid siempre ha sido mejor en su estadio durante las últimas campañas, pero ante equipos iguales, los fallos defensivos y la falta de gol le han lastrado de forma evidente.

Como en ocasiones ha reconocido José Luis Mendilibar, el equipo hace "el indio" ante rivales de similar potencial, pero lo importante es que, tras lo de anoche, se ha alejado del descenso. Eso cuenta más que nada.

El club amplió el contrato del técnico la semana pasada y la afición está "a muerte" con los jugadores y con el entrenador. Algunos incondicionales sólo discuten, a veces, los cambios del técnico vasco, que anoche echó al equipo muy atrás en los minutos finales, pero nunca se ha cuestionado su capacidad y sus dotes de liderazgo.

Mendilibar es un héroe en la capital del Pisuerga. Cae bien más allá de los resultados porque los aficionados vallisoletanos no olvidan y todavía agradecen que el técnico vizcaíno acudiera al rescate de un equipo moribundo, que agonizaba en Segunda División. También los periodistas valoran el hecho de poder escuchar en las ruedas de prensa a un técnico alejado de los tópicos del fútbol.

Uno de esos tópicos dice que "en el fútbol unas veces se gana y otras se pierde", pero estar ahora a seis puntos del descenso es, en realidad, lo más importante para un club modesto que sobrevive en primera abrazado a un calculadora, oprimido por las cuentas y estrujando su presupuesto. El Valladolid supo de la crisis y de sus "antídotos" antes que nadie. EFE

jam/jag