Quantcast

Barcelona tiene el catálogo de joyas modernistas más importante del mundo

Déborah Hap

Barcelona, 16 nov (EFE).- Con más de 3.000 diseños de Lluís Masriera, que incluyen piezas originales, bocetos, moldes y yesos de época sobre los que hace cien años se trabajaban las piezas, la joyería Bagués-Masriera se ha convertido en la propietaria del mayor catálogo del mundo de joyas modernistas.

Los diseños de Masriera, uno de los grandes joyeros de la época, son comparable con los de René Lalique, considerado el renovador de la joyería modernista por ser de los primeros en primar las formas y el diseño en lugar del valor del oro o de las piedras con las que se confeccionaba las piezas, Tiffany o Carl Faberge, según ha explicado a Efe Joan Oliveras, consejero delegado de Bagués-Masriera y propietario de la colección.

El Modernismo, corriente artística que apareció en la última década del siglo XIX y la primera del siglo XX, se caracteriza por líneas curvas y motivos inspirados en la naturaleza, elementos también presente en la joyería de esa época, que tiene además como signo de identidad el uso de piedras semipreciosas y el esmalte junto con materiales y gemas nobles tradicionales de la joyería.

Además del catálogo, Bagués cuenta con una colección de algo más de un centenar de piezas antiguas originales, una parte de las cuales está cedida de forma permanente al Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC), y otra en circuitos museísticos internacionales.

El año pasado joyas de Masriera se exhibieron en el Metropolitan Museo de Nueva York, en una exposición sobre Barcelona y la Modernidad, dedicada a Miró, Gaudi y Picasso.

También en la exposición sobre la Barcelona de 1900 organizada las pasadas navidades en el museo Van Gogh de Amsterdam hubo varias piezas de Masriera, algunas procedentes del fondo que tenía la firma Masriera cuando fue comprada por la familia Oliveras Bagués, a mediados de los años ochenta.

Para finales del año que viene está previsto que toda la colección de joyas antiguas quede expuesta en el Museo Masriera, que se ubicará en el hotel Bagués, que se está construyendo en el edificio en el que estaba la sede de la Joyería Bagués, conocido como El Regulador, y que estaba situado en las Ramblas de Barcelona.

Desde hace varios años la joyería Bagués-Masriera lleva a cabo periódicamente reediciones limitadas de algunos de los diseños Masriera, y este año entre los elegidos destaca una pieza diseñada en 1908 denominada "El hada de la perla".

En total se han reeditado algo más de 400 modelos, que se pueden comprar a partir de 500 euros, una cantidad más asequible que los 60.000 euros que se pagaron por la última pieza antigua, de tamaño medio y no de las más interesantes, según Oliveras, que puso a la venta una firma de subastas internacional.

Las antiguas se diferencian de las reediciones por el tipo de esmalte, el engarce de las piedras y el tipo de trabajo de cincelado de los operarios, pero para una persona que no sea experta ambas son idénticas, aunque en la antigua el oro puede ser más oscuro porque con los años sufre un cierto proceso de oxidación.

Las reediciones de las joyas Masriera se distribuyen por todo el mundo pero donde mayor demanda hay es en Japón, un país enamorado del Modernismo y de Barcelona, y en EEUU, en donde hay coleccionistas de joyas originales. EFE

dh/rq/pz.