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Cinco encarcelados como presuntos saboteadores de líneas ferroviarias

París, 16 nov (EFE).- Cinco de los nueve presuntos miembros de un grupo anarquista acusado de sabotear varias líneas férreas en Francia en las últimas semanas, todos ellos procesados anoche por terrorismo, ingresaron esta madrugada en prisión.

Sus abogados indicaron que los otros cuatro jóvenes quedaron en libertad bajo control judicial, después de comparecer ante el magistrado antiterrorista de París Thierry Frangnoli.

Julien Coupat (34 años), que según el fiscal de París, Jean-Claude Marin, era el cabecilla de lo que denominó "una célula que tenía por objeto la lucha armada", fue acusado de ser el "dirigente de una estructura con vocación terrorista", un cargo que puede ser penado con hasta 20 años de cárcel.

Los otros cuatro encarcelados son personas que fueron localizadas por los agentes que los vigilaban desde hacía meses en las proximidades de los puntos de las líneas férreas que fueron saboteadas, y Marin los consideró el "núcleo duro" de este grupúsculo, que tenía su base en una propiedad rural del pueblo de Tarnac, en el centro de Francia.

Por eso, además de la acusación de terrorismo a dos de ellos -Yldun L. y Gabrielle H.- se les imputó por "destrucciones en reunión", algo que según fuentes judiciales se sustenta en "elementos graves que concuerdan".

En cuanto a los cuatro en libertad bajo control judicial, que responden a los nombres de Bertrand D., Elsa H., Mathieu B. y Aria T., se les imputó el cargo de asociación de malhechores con fines terroristas.

Los nueve que comparecieron ante el juez Frangnoli, cuatro hombres y cinco mujeres de entre 22 y 34 años, habían sido detenidos el pasado día 11, cuando las fuerzas del orden desmantelaron "una célula invisible" de activistas anarquistas que eran seguidos desde comienzos de año.

Dicha operación se inició después de que las autoridades estadounidenses señalaran que Julien Coupat y a Yldune L. habían sido controlados por la policía en Nueva York en un centro de reclutamiento del Ejército que sufrió un atentado.

Los abogados defensores indicaron que los procesamientos se han producido sin que los investigadores hayan encontrado ningún arma a los presuntos saboteadores, sin que ninguna huella genética pueda vincularles con las acciones contra las vías férreas y sin que haya habido ninguna escucha al respecto.

Sí que les han incautado diversos elementos que pudieron utilizar para fabricar y colocar los dispositivos con los que se inutilizaron varios tramos de catenaria (el cable que alimenta en electricidad los convoyes ferroviarios), y que sólo en la noche del 7 al 8 de noviembre obligaron a detener más de 150 trenes, lo que afectó a miles de personas. EFE

ac/jac