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Tailandia declara la ley seca en los bares por los funerales de la princesa

Gaspar Ruiz-Canela

Bangkok, 15 nov (EFE).- Las autoridades de Tailandia han declarado durante este fin de semana la ley seca en los bares de la capital con motivo de los funerales de la princesa y hermana mayor del Rey, Galyani Vadhana.

"Me enviaron una carta en la que me pedían que cerrara por respeto al funeral de la princesa", explicó hoy a Efe Michael Morris, dueño de un céntrico bar de Bangkok.

Mientras que en otras zonas de ocio se hizo la oscuridad, fatuas luces de neón iluminaban intensamente la calle Patpong, donde ríos de turistas patrullaban ajenos al luto y desorientados ante la amplia oferta lúdico-sexual.

"Otros locales harán lo que quieran, pero yo no me voy a arriesgar a que me retiren la licencia", apostilló Morris.

El miedo del tabernero no es infundado ya que en Tailandia las ofensas a la Monarquía son consideradas delitos, que se castigan con hasta 15 años de cárcel.

Decenas de miles de tailandeses se vistieron hoy de luto para despedir a la princesa, cuyas exequias comenzaron ayer y durarán hasta el miércoles próximo cuando sus cenizas sean depositadas en el altar del templo budista Rajabopit.

La familia real tailandesa, la más acaudalada del mundo, es reverenciada por los tailandeses casi como seres divinos.

Una fastuosa procesión, con cientos de soldados ataviados con vistosos trajes, acompañó los restos de la princesa por las calles que bordean el Gran Palacio Real hasta el Crematorio Real, ubicados ambos en el centro de Bangkok.

El cortejo avanzó al son de una solemne música funeral, en la que destacó especialmente el bello sonido del oboe tailandés, semejante al chasquido misterioso de la cigarra.

Los restos de Vadhana, que falleció a los 82 años hace diez meses, fueron transportados en una opulenta carroza dorada, construida en 1795 y que requiere la fuerza de 216 hombres para arrastrar sus catorce toneladas.

El adusto monarca tailandés, Bhumibol Adulyadej, presidirá esta noche la incineración de su hermana mayor, que será velada durante los tres próximos días.

Los funerales de la princesa, incluidos los actos de música, danza y teatro paralelos, costarán más de 300 millones de baht (unos 8,9 millones de dólares ó 6,7 millones de euros).

Somchai Nanakhonphanom, que trabaja en el Museo Nacional de Bangkok, explicó que históricamente los miembros de la familia real eran considerados dioses que habían descendido del cielo para vivir entre los hombres.

Al ser incinerados, la tradición popular afirma que los miembros de la realeza ascienden hasta el cielo para ocupar su lugar entre los dioses en la cima del Monte Meru, en el centro del universo.

"Se cree que este ritual es una mezcla de las creencias brahmánicas o hindúes y las budistas procedentes de la India", señaló Nanakhonphanom.

La pieza central de la docena de edificios funerarios construidos en la plaza de Sanam Luang, junto al Gran Palacio Real, es la pira crematoria, una torre de 39 metros modelada según el Monte Meru.

Custodiada por figuras mitológicas y dioses de origen hindú, la estructura simboliza el ascenso de la princesa al Cielo.

Aunque los tailandeses profesan mayoritariamente el budismo, sus creencias están muy influenciadas por la religión hindú.

Vadhana, nacida en Londres hace 82 años, vivió en Estados Unidos y Europa, donde recibió una esmerada educación, y fue profesora de francés en las universidades de Thammasat y Chulalongkorn, las más prestigiosas de Tailandia.

Tradujo al francés el libro "La coronación española", escrito por su tío el rey Rama VI, y escribió más de una docena de novelas y libros de viaje.

La familia pasó sus momentos más trágicos con la muerte de su padre en 1929 y la de su hermano el rey Rama VIII, cuyo cuerpo sin vida fue encontrado en su cama con un disparo en la cabeza cuando aún no había cumplido los 21 años.

La princesa tuvo una hija con su primer marido, de quien se divorció en 1950, si bien volvió a casarse 29 años después.

El pasado 2 de enero, murió en el hospital Siriraj a causa de un cáncer de mama.

La opulencia de los funerales testifican la ascendencia de la realeza y del monarca Adulyadej, Rama IX, quien, aquejado de una delicada salud, cumplirá 81 años el próximo 5 de diciembre. EFE

grc/ntc

(foto y audio)