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Fallo judicial mina el poder de la mayor central obrera argentina

Hernán Di Bello

Buenos Aires, 14 nov (EFE).- Un fallo de la Corte Suprema de Justicia de Argentina en favor de la libertad sindical abrió una grieta en el poder de Confederación General del Trabajo (CGT), cuyo histórico alineamiento al peronismo gobernante le ha permitido monopolizar desde hace décadas la representación gremial.

Más allá de sus frecuentes rencillas internas, que varias veces la llevaron a dividirse en facciones antagónicas que aún persisten, desde su fundación en 1930 la CGT fue sumando protagonismo hasta convertirse en la mayor central obrera del país.

En una decisión considerada histórica, el martes último la Corte dictaminó que no es necesario estar afiliado a una agrupación laboral con personalidad sindical otorgada por el Gobierno para defender los intereses de los trabajadores.

Si bien sostuvo que la resolución del máximo tribunal argentino "debe respetarse", la CGT la consideró un "error" y ha pedido una "solución política" para que no se resientan las estructuras gremiales.

"En Argentina el modelo sindical establece que sólo un gremio, el más representativo de cada actividad, es el que puede firmar un convenio laboral y esta prerrogativa se la dan a través de la personalidad gremial", explicó a Efe el economista Jorge Colina.

El fallo judicial abre las puertas a la libertad de afiliación de los trabajadores y al derecho a crear nuevos sindicatos sin previa autorización del Ministerio de Trabajo, lo que acaba con el monopolio de las agrupaciones que cuentan con ese reconocimiento.

La desazón que provocó esta decisión en las filas de la CGT contrastó con el júbilo con que fue recibida por la Central de Trabajadores Argentinos (CTA), que agrupa a la mayoría de los empleados estatales del país y reclama desde hace tiempo que el Gobierno le reconozca personalidad sindical.

Por su parte, el Ejecutivo que preside la peronista Cristina Fernández quedó en una posición incómoda y, tras reconocer la importancia del fallo, aclaró que alude a "dos organizaciones gremiales del sector público, que en el tema sindical tiene reglas particulares".

Según Colina, "la Corte no niega el monopolio de la personalidad gremial, de hecho acepta que haya sólo un sindicato por actividad que firme convenios laborales, pero dice que para ser delegado sindical dentro de una empresa no se necesita estar afiliado al que tiene personalidad".

El tribunal se pronunció sobre un conflicto entre la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) y el sindicato del Personal Civil de las Fuerzas Armadas (Pecifa), que se opuso a la convocatoria a elecciones de delegados hecha por la primera por considerar que sólo ella tenía facultades para llamar a esos comicios en razón de la personalidad gremial que le otorgó el Ministerio de Trabajo.

Entre los argumentos que esgrimieron para fallar a favor de ATE, los jueces supremos hicieron referencia a convenios internacionales con la Organización Internacional del Trabajo (OIT) que Argentina nunca había cumplido.

"Con este fallo se abre una puerta para que todo sea más heterogéneo y cualquiera pueda ser delegado sindical. Hace tiempo que los gremios de la CTA pugnan por desplazar a los de la CGT en el monopolio de la firma de convenios laborales", dijo Colina.

Desde el surgimiento del Partido Justicialista (peronista), en 1946, la CGT se convirtió en una suerte de ala sindical del movimiento liderado por el fallecido Juan Perón, quien fue elegido presidente del país en tres ocasiones.

Aunque aún agrupa a los gremios más poderosos, como los del transporte, en julio pasado la central obrera quedó virtualmente fracturada con la salida de 56 gremios en disidencia con la reelección como líder de la CGT del camionero Hugo Moyano, afín al Gobierno.

Colina, del Instituto para el Desarrollo Social Argentino, indicó que ante la resolución de la Corte Suprema "hay cierta preocupación empresaria porque hasta ahora la CGT homogeneizaba las demandas de los trabajadores".

El ministro de Trabajo, Carlos Tomada, mantuvo hoy una extensa reunión con la cúpula de la CTA, cuyos dirigentes aseguraron que en el encuentro "se habló del fallo", pero evitaron dar mayores precisiones. EFE

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