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Latinoamérica busca una nueva voz internacional en un encuentro histórico

Céline Aemisegger

Washington, 14 nov (EFE).- La participación por primera vez de tres países latinoamericanos en el rediseño del sistema financiero internacional supone un hito para esta región y refleja la cada vez mayor influencia de los mercados emergentes en la economía mundial.

La cumbre financiera del Grupo de los 20 (G20) que se celebrará entre hoy y mañana en Washington, reúne a los líderes de las economías más avanzadas y a una docena de países emergentes de todas las regiones del mundo, entre ellos Argentina, Brasil y México.

El acontecimiento, convertido en el primer paso de este selecto grupo para revaluar y reformar el sistema financiero internacional, tiene una importancia especial para Latinoamérica, pues por un lado Brasil preside el G20 este año y por otro, es la primera vez que esta región participa en una cumbre de este calibre.

Si bien en 1944 Latinoamérica participó en la histórica conferencia de Bretton Woods, donde se fraguó la creación del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial (BM), también es cierto que su papel en la toma de decisiones fue más bien nulo, ya que el Reino Unido y EEUU tuvieron entonces la voz cantante.

Por ello, la cumbre de Washington es singular en una doble vertiente: es la primera vez que el G20 pasa de la sombra al primer plano de la arena internacional, y también es la primera ocasión en la que Latinoamérica tendrá voz y voto para defender sus intereses.

La presencia de Argentina, Brasil y México en la conferencia financiera refleja la importancia de los mercados emergentes en la economía mundial, y su participación responde a su cada vez más insistente demanda por tener más influencia en la arquitectura financiera internacional.

Además, su asistencia a la cumbre tiene otra razón, explicó a Efe Cynthia Arnson, directora del programa para Latinoamérica del Woodrow Wilson International Center for Scholars.

"Las economías latinoamericanas, por su nivel de integración con EEUU y Europa, son extremadamente vulnerables a lo que pasa en las industrias avanzadas. La crisis crediticia en EEUU se magnifica en Latinoamérica, incluso en aquellos países que han tenido una buena gestión económica", recalcó esta experta.

Por ello, agregó, "es esencial que Latinoamérica pueda participar en el debate internacional sobre cómo responder" a la crisis.

Las economías emergentes llevan años reclamando más poder en los organismos financieros internacionales, y aunque en los últimos tiempos se les ha invitado a algunas reuniones del G7 y G8, no han podido participar en los debates centrales.

"La magnitud de la crisis global podría, paradójicamente, permitir a Latinoamérica y a otros países emergentes introducirse en el proceso de toma de decisiones", consideró Arnson.

Lo que concede además una importancia especial a la cumbre es el hecho de que las economías emergentes, contrariamente a otras crisis anteriores, no tienen la culpa de la actual situación.

Como indicó recientemente el ex presidente del gobierno español Felipe González, América Latina no está "por una vez" en el origen de la crisis financiera internacional.

Por ello, Argentina, Brasil y México asisten a la cumbre de Washington con un poder que aprovecharán para defender una reforma de la estructura financiera internacional que dé a los países emergentes mayor participación en los organismos multilaterales y a los gobiernos más control sobre los mercados.

Ya en los días previos a la conferencia, los países emergentes alzaron su voz y cargaron contra el FMI y el BM, que, en su opinión, no representan la composición del mundo económico actual, y contra las naciones desarrolladas por no saber atajar la crisis.

Se prevé que estos tres países unirán su voz en esta cumbre, pero John Williamson, analista del Peterson Institute for International Economics, considera que en el fondo su punto de vista "va a ser muy diferente" porque, aunque todos han experimentado crisis de deuda externa, "han adoptado actitudes muy distintas en los últimos años" con respecto a la política económica.

Este experto considera justificada su participación en la conferencia, "teniendo en cuenta sus méritos" económicos. EFE

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