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Un alto en los combates mientras ONU traslada decenas de miles de desplazados

Kinshasa, 14 nov (EFE).- Mientras se produce un alto en los combates en el este de la República Democrática del Congo (RDC), la Alta Comisaría de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) ha decidido trasladar a decenas de miles de desplazados a otro campo más alejado del frente de lucha.

"Dada la continúa amenaza para la seguridad en los dos campos de Kibati, al norte de Goma, por la proximidad de los combates, ACNUR y sus socios, junto con las autoridades provinciales, han decidido trasladar a más de 60.000 personas de los dos campos de Kibati a uno nuevo de 26 hectáreas en Mugunga, al oeste de Goma", dijo el portavoz Ron Redmond.

Kibati se encuentra a 14 kilómetros de Goma, la capital de Kivi Norte, y es el punto donde los rebeldes tutsis del Congreso Nacional para la Defensa del Pueblo (CNDP) establecieron su línea de frente al declarar un alto el fuego el pasado 29 de octubre, tras una ofensiva en la que ocuparon buena parte de la provincia.

Los combates registrados en las inmediaciones del campo allí instalado han hecho que los desplazados que lo ocupan hayan huido del lugar en una ocasión, en que fueron hacia Goma, desde donde tuvieron que regresar.

"Se espera que el traslado comience la próxima semana y esperamos que se concluya en pocos días", dijo Redmond, quien indicó que la operación será difícil y que, salvo los ancianos, niños y discapacitados que no puedan caminar, el resto de desplazados tendrá que hacer a pie los 15 kilómetros que separan los dos puntos.

En cualquier caso, la situación humanitaria en el este del país sigue siendo crítica, según la ACNUR, que ha informado de que unos 12.000 congoleños se han refugiado en Uganda huyendo la violencia de los últimos días.

Tras suspender sus actividades hace casi dos semanas, las organizaciones no gubernamentales (ONG) han reanudado la distribución de ayuda humanitaria a los desplazados, aunque han insistido en la necesidad de un alto el fuego para poder acceder a todos.

Por su parte, el teniente coronel Jean-Paul Dietrich, portavoz militar de la Misión de la ONU en el Congo (MONUC), señaló que hoy a EFE que no se han registrado combates, ni en las cercanías de Goma ni en el norte de la provincia, en la zona de Kanyabayonga.

Los rebeldes están a una veintena de kilómetros de Kanyabayonga, punto estratégico donde convergen las principales carreteras del norte de Kivu Norte, que controla el acceso a toda la parte norte de la provincia, dijo Dietrich.

"No hay combates de momento", aseguró el portavoz militar de la MONUC, quien subrayó que los "cascos azules" han reforzado la presencia de sus tropas para impedir una ofensiva de los rebeldes tutsis que encabeza Laurent Nkunda.

Kanyabayonga, donde se produjeron actos de violencia y pillaje contra los civiles por parte de soldados gubernamentales congoleños, fue ocupado por guerrilleros del CNDP y ayer las Fuerzas Armadas de la RDC lo recuperaron.

La iglesia católica de la RDC se unió hoy a las criticas a la MONUC, por no cumplir su misión de proteger a los civiles y exigió el cese inmediato de las hostilidades en el este del país para permitir el retorno a sus hogares de los desplazadas y refugiados en países vecinos.

Los obispos congoleños hicieron público un comunicado en el que señalan que la situación en el este del país ha llegado a "proporciones insoportables", tan preocupantes que amenazan la estabilidad de todas la región de los Grandes Lagos.

Denuncian, asimismo, "la crueldad y excepcional virulencia de los ataques a la población civil, que no aspira nada más que a una vida tranquila".

Más de 250.000 personas se han visto desplazadas de su hogares en el este del Congo desde que en agosto pasado se reanudaron las hostilidades entre los rebeldes tutsis congoleños y las tropas del Gobierno de Kinshasa, que preside Joseph Kabila.

Con ellos, son ya alrededor de 1.200.000 personas las desplazadas de sus hogares por la violencia en la provincia oriental de Kivu Norte, la quinta parte de sus seis millones de habitantes.

Desde 1998 hasta ahora, se calcula que en la RDC han muerto por la violencia cinco millones y medio de personas, unas 45.000 al mes, y se ha acusado de crímenes de guerra y graves violaciones de los derechos humanos a todas las facciones armadas enfrentadas. EFE

cho/ll

(foto)