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El club premiará los abonados que se liberen con tres días de antelación

Barcelona, 11 nov (EFE).- El Barcelona intentará optimizar el 'seient lliure' (asiento libre), proyecto en virtud del cual los abonados liberan su localidad si no acuden al estadio, reembolsando de manera automática el cincuenta por ciento del precio de la entrada a los socios que cedan su asiento con tres días de antelación.

Esta determinación es el nuevo intento del FC Barcelona para potenciar la asistencia al Camp Nou, notablemente reducida con respecto a la temporada anterior.

El club considera que la disminución de público al Camp Nou se debe al descenso del número de abonados que acuden al estadio, ya que la venta de entradas ha crecido ligeramente. En cambio, una media de 32.000 asientos correspondientes a abonados se quedan vacíos en cada partido.

Por ello, y según anunció Alfons Godall, vicepresidente del club, los abonados que liberen su localidad con 72 horas de antelación recibirán automáticamente en su cuenta corriente la mitad del importe de esa localidad, independientemente de que posteriormente se venda o no.

El club también ha decidido suprimir el límite de ahorro de la política del 'seient lliure', que hasta hora se cifraba en un 90 por ciento de la cuota de abonado, por lo que podría darse el caso de abonados que a final de temporada reciban más dinero del que pagaron por el abono.

Hasta ahora, la devolución del importe se producía en el descuento de la cuota de la temporada siguiente, y con un límite -ahora suprimido- del 90 por ciento de dicha cuota.

El director general del club, Joan Oliver, explicó que la nueva medida "no le costará dinero al club" en la medida en la que "el gran problema es la alta cantidad de abonados que no vienen al campo y que tampoco liberan su asiento".

"En cada partido, tenemos una media de 47.000 abonados que no vienen al estadio. De ellos, sólo 15.000 liberan su localidad, por lo que nos quedan 32.000 asientos vacíos", informó Oliver, que insistió en pedir a todos aquellos abonados que tengan previsto no acudir al campo que liberen su asiento con antelación para aumentar el margen de maniobra del club a la hora de vender esas localidades.

La junta directiva confía en que la medida tenga "un efecto doblemente positivo, para aumentar el aforo disponible y para ofrecer a los socios no abonados y a los simpatizantes la posibilidad de venir al campo", en palabras de Godall, que también desveló que el club tiene ahora 86.200 abonados y una lista de espera de 10.000 socios pendientes de conseguir un abono.

Godall repitió las causas que maneja el club para explicar la escasa afluencia de público al estadio, básicamente "las dificultades de movilidad, las circunstancias económicas generales y la retransmisión de partidos por televisión en un horario difícil para las familias".

Además, el portavoz del club informó de que el Barcelona está negociando con las plataformas televisivas para intentar cambiar el horario de los partidos y facilitar así la asistencia al campo. El próximo partido del Barcelona en casa, ante el Getafe, se jugará el domingo 23 de noviembre a las siete de la tarde, a falta de confirmación oficial.

Pese al descenso en la asistencia de público al estadio, el club mantiene su intención de seguir adelante con el proyecto de renovación y ampliación del Camp Nou, encargado al arquitecto inglés Norman Foster, un plan urbanístico que, como apuntó Godall, "continúa con su desarrollo con plena normalidad".

También informó de que el próximo 1 de diciembre, día mundial contra el Sida, una delegación del Barcelona participará en la presentación del informe anual de la UNICEF sobre la enfermedad, que se celebrará en Nueva York. EFE

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