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De la "futilidad" o la "utilidad" de unos informes

Rossi García

Barcelona, 11 nov (EFE).- De tan sólo una letra, la que diferencia la futilidad de la utilidad de unos informes, puede depender la resolución del caso "Treball" de presunta malversación de fondos públicos que hoy ha empezado a juzgarse en la Audiencia de Barcelona.

Así lo ha resumido el presidente del tribunal, Josep Maria Pijoan, durante el interrogatorio al ex conseller Ignasi Farreres y a su secretario general Josep Maria Servitje, a los que se acusa de haber desviado dinero del Departamento para financiar presuntamente informes de utilidad más que dudosa y, además, plagiados.

Ambos afirman que ni siquiera sospecharon que los ocho estudios, por los que se pagaron siete millones y medio de las antiguas pesetas (46.000 euros), eran meros productos del burdo "cortar y pegar" en los que se engarzaban párrafos literales de libros sobre derecho laboral de años anteriores y sentencias anticuadas que en su día habían creado jurisprudencia.

Como se ha encargado de insistir el Fiscal en el juicio de hoy, los estudios, en los que no figuraba autor, carecían de bibliografía, referencias doctrinales o pies de página y remitían a normativas laborales ya superadas por legislaciones posteriores.

Pese a que el resultado de los informes no podía ser demasiado brillante, ninguno de los cargos del Departamento de Trabajo que los leyeron hizo llegar queja alguna por encontrarlos poco originales, según ha asegurado hoy Servitge e, incluso, al conseller uno de ellos le pareció "magnífico", ha reconocido en el juicio.

Más allá de los plagios, el presidente de la sala ha querido centrar el debate y ha subrayado que lo relevante del asunto no es si los informes eran originales o no, sino si realmente servían a la consellería: "La utilidad o la futilidad, el caso está -ha dicho- en la diferencia de una letra".

El comentario de Pijoan da pie a que las defensas insistan que el Departamento de Farreres no es el único que ha pedido a asesores externos informes de necesidad cuestionable para la administración.

El abogado de Farreres, Pau Molins, ha aportado hoy como prueba documental una relación de los informes encargados por la Generalitat en esta legislatura y el contenido de una interpelación parlamentaria sobre la política de adjudicación de estudios externos del gobierno tripartito, algunos de los cuales, como el que analizaba la felicidad, merecieron las críticas de la oposición.

Y es que, ha recordado el letrado, la administración pública sigue recurriendo a las contrataciones externas de informes, pese a contar con asesores propios, en la época de las comunicaciones y la era digital.

Eso que ahora, más que nunca, el "cortar y pegar" está al alcance de cualquiera. EFE.

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