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Un decálogo alerta del daño en los niños por los horarios de los padres

Madrid, 11 nov (EFE).- La Oficina del Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, la Universidad Rey Juan Carlos (URCJ) y la Comisión Nacional para la Racionalización de los Horarios Españoles han elaborado un decálogo con el que alertan de los graves problemas que causan a los niños los horarios "irracionales" de los padres.

El más grave, ha resumido en la presentación del decálogo el presidente de la Comisión Nacional para la Racionalización de los Horarios Españoles y su Normalización con los países de la UE, Ignacio Buqueras, la soledad de los niños y la falta de referente en el hogar, motivada por la ausencia de los padres trabajadores.

"En estos tiempos de crisis no se trata de trabajar más horas, sino de optimizar mejor el tiempo", ha considerado Buqueras, quien ha añadido que "estamos en un país que es el primero en trabajo, con más de 247 horas por encima de la media europea, y de los últimos en productividad, mientras nuestros hijos están abandonados".

En ese sentido, tanto el Defensor del Menor, Arturo Canalda, como la vicerrectora de la URJC y coordinadora del equipo de trabajo que ha elaborado el decálogo, Pilar Laguna, también presentes en la rueda de prensa, han coincidido en considerar que, precisamente, el contexto de crisis que se vive en estos momentos puede ser una oportunidad de cambio.

"Debemos pensar que si cambian los modeles productivos, nosotros podemos cambiar nuestros hábitos de vida", ha indicado Laguna, quien agrega que "esto no es una utopía".

"Es algo perfectamente asumible y con un coste muy inferior al que podamos pensar", ha abundado Canalda, porque, entre otras cosas, ha dicho, "el beneficio de una medida que pueda suponer un coste a la empresa redunda en que un trabajador contento es un trabajador más productivo".

El decálogo pide, como primera medida "la mayor coincidencia posible entre los horarios de los padres y de los hijos" como base de una sociedad mejor y más equilibrada.

Reclama igualmente que las administraciones concedan más ayudas a las familias, en sintonía con lo que ocurre en Europa: mientras la media europea destina a políticas de familia el 8,2 por ciento del PIB, en España es de tan sólo el 2,7.

Otros dos puntos exigen que empresas y sindicatos pacten medidas en el marco de los convenios colectivos "para hacer de la maternidad un acontecimiento deseable en vez de un problema para la mujer trabajadora" y que se flexibilicen los horarios laborales en función de las necesidades individuales.

El sexto punto recoge la necesidad de que se fomente la igualdad de participación entre hombres y mujeres en la vida familiar, y el séptimo, que se asegure la presencia en el hogar de al menos uno de los padres en los tiempos no cubiertos por el horario escolar.

Por último, se reclama que las jornadas escolares se atengan a los biorritmos y a las edades de los niños, que se desarrollen escuelas de padres -"cada vez más solicitadas y habría que preguntarse por qué", ha apuntado Laguna-, y que "siempre se dé prioridad al interés superior del menor ante cualquier medida que pueda incrementar las horas que hijos y padres pasan juntos". EFE

aga/jmi