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Catorce presos se han suicidado en España desde enero, frente a 94 en Francia

Madrid, 10 nov (EFE).- Catorce presos se han suicidado desde enero de este año en las cárceles españolas, frente a los 94 internos que se han quitado la vida en Francia, un país con una población reclusa prácticamente idéntica a la española, que alcanza ya las 63.000 personas.

Son datos aportados en la Comisión de Interior del Senado por la secretaria general de Instituciones Penitenciarias, Mercedes Gallizo, que ha destacado el "potentísimo" programa de prevención de suicidios puesto en marcha en las cárceles españolas en los últimos años.

"Esto es algo que dice mucho de la calidad de nuestro sistema y del esfuerzo de todos los que están dentro de él", ha subrayado Gallizo quien, no obstante, ha lamentado la alta incidencia de las enfermedades mentales en las prisiones.

Uno de cada cuatro internos tiene recogidos uno o varios diagnósticos psiquiátricos en su historial médico, una proporción que se eleva al 50 por ciento si se suman los antecedentes por consumo de drogas.

"La reforma psiquiátrica de los años 80 sacó a los pacientes crónicos de los manicomios, defendiendo que las instituciones asilares no eran adecuadas para el tratamiento del enfermo psiquiátrico; desgraciadamente las prisiones se han convertido en nuevos asilos para enfermos mentales", se ha quejado.

Gallizo ha vuelto a alertar del incremento espectacular de la población reclusa, y ha abogado por penas alternativas a la de prisión para los delitos de menor gravedad o para aquellas personas que están a punto de cumplir su condena.

Desde enero, 6.446 internos han cumplido su último tramo de pena en tercer grado mediante controles telemáticos, sin que se hayan producido incidencias en la utilización del sistema.

La responsable de Instituciones Penitenciarias ha señalado como posibles usuarios del sistema electrónico a los 10.200 reclusos que cumplen penas inferiores a tres años -un 16 por ciento del total-, que podrían mantener su arraigo social y laboral, eso sin contar el importante ahorro económico para las prisiones.

Por su parte, la portavoz del PP en la Comisión de Interior de la Cámara Alta, Concepción Naharro, ha criticado la importante sobreocupación que sufren las cárceles españolas, cercano -ha dicho- al 160 por ciento de media, así como el fuerte incremento de la delincuencia en las calles.

Para Naharro, la población reclusa ha aumentado en los últimos años por culpa de la imprevisión del Gobierno, que no ha tenido en cuenta que recientes cambios legislativos, como la reforma del Código Penal en materia de seguridad vial, iba a acelerar el número de condenados.

También ha alertado del altísimo número de extranjeros en las prisiones españolas -un 34 por ciento- y de sus graves dificultades de reinserción.

En su respuesta, la responsable de instituciones penitenciarias ha asegurado que la población reclusa no crece porque la gente ingrese más en prisión sino porque las penas son más largas y ha negado que las cárceles españolas tengan problemas de hacinamiento.

"En algunos hospitales de alguna Comunidad que no mencionaré hay algunos enfermos en el pasillo. Yo afortunadamente todavía no tengo a ningún interno en los pasillos de los centros penitenciarios", ha dicho Gallizo, que ha subrayado además que el número de incidentes violentos en las prisiones españolas es "insignificante". EFE

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