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Acusado de atropellar a un compatriota alega accidente por exceso de alcohol

Palma, 10 nov (EFE).- Segundo M.R., ecuatoriano de 48 años, acusado del asesinato de un compatriota en la localidad de Sencelles en el mes de julio de 2006 ha alegado que fue un accidente y que atropelló a la víctima después de una disputa entre ambos, por miedo y bajo los efectos de un consumo excesivo de alcohol.

En el juicio, que se ha iniciado hoy con la elección del jurado popular en la Audiencia Provincial de Palma, el acusado ha relatado que el día de autos acudió a una fiesta donde, debido al consumo excesivo de alcohol, mantuvo una discusión con la víctima, Frangil Vinicio Jiménez Barzallo, de 30 años.

Segundo, que ha asegurado no recordar el motivo de la disputa y que no le dio mayor importancia, ha relatado que, sobre las dos de la madrugada decidió marcharse de la fiesta en el coche de la empresa, un Opel Corsa, el mismo en el que había llegado a la finca.

El acusado ha explicado que, al entrar en el coche, vio salir de la casa a Frangil. Segundo ha indicado que éste iba armado con una especie de punzón y él interpretó que intentaría clavárselo como consecuencia de la pelea anterior.

El hombre ha argumentado que entonces se asustó y apretó el acelerador, atropellando a su compatriota, que murió aplastado contra una pared.

El encausado ha insistido en numerosas ocasiones durante su declaración de hoy en que aquella noche de julio de 2006 actuó bajo los efectos del alcohol, pero ha aclarado que nunca tuvo intención de matar a la víctima, sino que sólo quería apartarle de su camino para que no le clavara el punzón.

El acusado se ha mostrado muy afectado por lo ocurrido y ha reiterado que se trató de un accidente, no de un asesinato como sostiene el fiscal.

El acusado, que se encuentra en prisión desde el día que fue detenido, se enfrenta a los cargos de asesinato, delito por el que el fiscal reclama una condena de 18 años de prisión, así como al pago de una indemnización de 120.000 euros a los herederos de la víctima, que estaba casado y tenía dos hijos menores de edad.

El suceso ocurrió en la madrugada del día 15 de julio de 2006. Esa noche el acusado había acudido solo a una finca de Sencelles, donde se celebraba una cena de cumpleaños de un compatriota, vivienda en la que residía la víctima, en una habitación alquilada al propietario.

De madrugada el joven llegó a su casa. No eran sus amigos los que celebraban la fiesta, pero fue invitado a sumarse a ella. Allí discutió con el acusado y finalmente fue atropellado.

En el alegato previo al inicio del juicio el fiscal ha sostenido que los hechos a juzgar son los de un asesinato, ya que la víctima se encontraba indefensa cuando se vio sorprendida por la embestida del coche. La acusación ha asegurado que el joven no tuvo tiempo a reaccionar y por ello no pudo evitar el atropello.

En este sentido, ha considerado que el acusado pretendía matarle al pasarle por encima con su vehículo.

El juicio continuará mañana con la declaración de los peritos forenses, de los agentes de la Guardia Civil que investigaron los hechos y de varios testigos. EFE

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