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Zigor dice que se le vino "el mundo encima" al lesionar a Díaz de Cerio

Eibar (Guipúzcoa), 10 nov (EFE).- El portero titular del Eibar, Zigor Goikuria, ha reconocido hoy que se le vino "el mundo encima" cuando se dio cuenta de que había provocado de forma involuntaria una fractura de tibia y peroné al delantero de la Real Sociedad Íñigo Díaz de Cerio, aunque ha recalcado que obró sin mala fe.

"La verdad es que lo estoy pasando mal porque tengo la jugada metida en mi mente y sigo oyendo ese chasquido del hueso", ha asegurado a Efe el guardameta del equipo armero, que hasta ahora ha evitado ver las imágenes de esta acción ocurrida durante el derbi guipuzcoano disputado el sábado en Anoeta.

Tras participar en el primer entrenamiento de la semana, ha señalado que no recuerda "nada" de lo acontecido durante el derbi de rivalidad provincial, a no ser la infortunada jugada y el 0-0 con que se resolvió.

"Fui a jugar el balón, él se anticipó con la puntera y tuve la mala suerte de darle", se ha lamentado Zigor, que luego, cuando comprobó el aspecto de la pierna fracturada, ya perdió la noción del tiempo y el espacio, de manera que "ni sabía dónde estaba".

El meta se acercó al lesionado para "pedirle perdón", pues si bien en el lance no hubo "mala intención", de inmediato se percató de que se trataba de un problema de larga duración.

Al terminar el partido salió del vestuario y se metió con rapidez al fondo del autobús del equipo, sin ganas de hablar con nadie, y ya por la noche durmió "bastante poco", debido a que no encontró la manera de olvidar la acción en cuestión.

"No quiero verla en televisión porque la tengo en mi mente", ha subrayado, al menos ya un poco más aliviado tras haber conseguido hablar por teléfono con el propio Díaz de Cerio, que ha vuelto a aceptar sus disculpas y hasta le ha restado importancia a lo sucedido.

"Me ha dicho que su operación ha salido bien y que está animado", ha declarado, también reconfortado por las incontables muestras de apoyo y de afecto recibidas desde la noche del sábado.

"Todo el que sabe cómo va esto del fútbol y que vio la jugada está conmigo, porque fue una acción de mala suerte", ha finalizado el cancerbero, natural de la localidad vizcaína de Arrigorriaga y que con anterioridad militó en el Écija. EFE

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