Quantcast

Taberna rechaza que "La buena nueva" sea una película oportunista

Bilbao, 10 nov (EFE).- La directora navarra Helena Taberna ha rechazado hoy en Bilbao, donde ha presentado su última película, "La buena nueva", que sea un trabajo "oportunista" porque se vaya a estrenar en medio de la polémica sobre el intento del juez Garzón de abrir un proceso judicial contra el franquismo.

"La buena nueva" narra la historia del párroco de un pueblo socialista durante la sublevación del 36 y la posterior Guerra Civil española, papel que interpreta el actor vasco Unax Ugalde y que esta basado en las situaciones que tuvo que vivir el cura de Alsasua Marino Ayerra, pariente de la directora.

Helena Taberna ha presentado su largometraje, que se estrenará en las salas comerciales el próximo 14 de noviembre, acompañada de la actriz protagonista, Bárbara Goenaga; el actor Miguel Tello y el co-guionista, Andrés Martorell.

La directora navarra ha opinado que, sobre la Guerra Civil española, "todavía faltan bastantes historias que contar y bastantes puntos de vista nuevos que dar sobre lo que aconteció, pero, concretamente, la mía está contada desde el punto de vista de la Iglesia, lo que me parece que le da un elemento de interés adicional a la película".

"A mí me ha parecido interesante -ha precisado- poder mostrar la biografía de este sacerdote porque me permitía contar la historia de esas dos Iglesias que hubo: la mayoritaria, que apoyó a Franco y su sublevación militar, y la que se mantuvo fiel al Gobierno legítimo de la II República".

Ha indicado que en la película "hay bastante de biográfico" del personaje real que da vida Unax Ugalde, aunque ha precisado que su papel "se ha destilado para darle un carácter más dramático y cinematográfico", por lo que también se ha incluido una historia de amor con 'Margari', papel interpretado por la joven actriz Bárbara Goenaga, romance que, en la realidad, no se produjo, según ha precisado.

Bárbara Goenaga ha agregado que, aunque su personaje no existiese en la realidad, si existieron las "margaris" que sirvieron de soporte afectivo y emocional a quienes tuvieron que hacer frente a las duras circunstancias que se vivieron durante la Guerra Civil en los pueblos de Navarra y España.

Helena Taberna ha añadido que la película es también "un homenaje a esas mujeres, las grandes perdedoras de todas las guerras, que, independientemente de la clase social a la que pertenecían, fueron creando unas redes de protección para que el dolor no manchase a las siguientes generaciones que veníamos".

La directora navarra ha revelado que, mientras rodaba la película, sintió la necesidad de que, al final del trabajo, y en honor a la verdad y a la justicia histórica, quedase claro que había habido vencedores y vencidos entre las dos Iglesias que hubo en ese periodo.

Ha aclarado que la banda sonora tiene importancia en su película, en la que ha prescindido de todo aquello que pueda distraer al espectador de la historia que se cuenta, porque "como hija de músico que soy, la música me gusta y consideré que a esta película le iba una música determinada, como es la coral".

Bárbara Goenaga ha reconocido que en los pueblos todavía se nota lo ocurrido y, "a estas alturas, las mujeres todavía cuentan las historias que pasaron con mucho miedo, con cuidado y en voz muy bajita porque, aunque han pasado 70 años de aquello, todavía es poquísimo tiempo y te das cuenta de esto cuando estás rodando". EFE

rb