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Bezabeh ilumina el futuro del fondo español

Madrid, 10 nov (EFE).- El español de origen etíope Alemayehu Bezabeh confirmó en Atapuerca, donde ganó al subcampeón mundial de cross, el keniano Leonard Komon, que el futuro del fondo español pasa por sus largas piernas, descubiertas para el atletismo hace apenas dos años, cuando llegó a Madrid en busca de la supervivencia como un inmigrante más.

Bezabeh, que debutó con la camiseta española en los 5.000 metros de los Juegos de Pekín, tomará el relevo del lesionado Juan Carlos de la Ossa en la temporada de cross y está llamado a ser "el atleta español del futuro durante muchos años", según su entrenador, Manuel Pascua Piqueras.

Junto a los yacimientos arqueológicos de Atapuerca, Bezabeh estrenó la temporada con una victoria de prestigio, antes rivales de entidad, con una autoridad de atleta privilegiado. A sus 22 años -nació el 1 de enero de 1986 en Addis Abeba-, el compatriota de origen de Haile Gebreselassie y Kenenisa Bekele, estrenó la temporada con paso firme, apuntando al podio del próximo europeo de cross y tal vez a las plazas de finalista del Mundial de Berlín 2009.

"El futuro es suyo por muchos años. Es un atleta para batir el récord de España de 5.000 (13:02.54, en poder de Alberto García) y situarlo sobre 12:50. Será un valor a nivel mundial, pero es joven, hay que ir despacio con él y tener en cuenta que un fondista se hace a partir de los 26 años", explica Pascua Piqueras.

La historia de este atleta que no llegó a correr prueba alguna en Etiopía, por lo que era absolutamente desconocido, se unió a la desesperación que sufren miles de inmigrantes africanos. Su hermano huyó de la miseria rumbo a Australia y Alemayehu eligió España. Su primer hogar fue la propia calle, y su cama el césped de un parque público, donde probó los rigores del frío y del miedo.

Un lugar de acogida en el barrio de las Delicias de nombre Karibu le allanó el camino. El padre Antonio Díaz vio las posibilidades atléticas de Bezabeh y le presentó a su compatriota Fidaku Bekele, asentado en Madrid desde hace años.

El encuentro le sirvió de lanzadera. Sobrado de entusiasmo y ante todo, de necesidad, Bezabeh se fue a vivir con un grupo de atletas africanos. El atletismo le ofrecía sacar la cabeza del agujero y no desaprovechó la oportunidad. En apenas dos años, y después de probar la humillación de sentirse un vagabundo, se estrenó como internacional en Pekín, lejos de su mejor forma y con problemas físicos que no le impidieron ser undécimo en la final de 5.000.

"Vino a España con una fisura horrorosa en la pierna y fue a Pekín con secuelas", cuenta su entrenador, quien destaca su faceta humana, muy por encima de la de atleta.

"Destacaría su faceta humana. Es muy trabajador, constante, tiene unos fundamentos morales importantes, sabe cuidarse y el éxito no le cambia la vida. No se pierde un entrenamiento y en competición no se asusta de nadie y hace su carrera con independencia de quienes sean sus rivales", comenta Pascua.

Según el técnico, "Bezabeh será el mejor en dos años, batirá el récord de España de 3.000 y 5.000 y está llamado a dar su medida en los mítines del próximo verano y en el Mundial, donde debe aspirar a ser finalista".

En la especialidad de campo a través está llamado a tomar el relevo de Juan Carlos de la Ossa, quíntuple campeón de España, operado el pasado 4 de noviembre del tendón de aquiles derecho y del nervio ciático izquierdo por el cirujano finlandés Sakari Orava. de momento será la referencia en el Europeo y Mundial de la especialidad.

Bezabeh ya conoce otra vida muy diferente a la que le trajo a España. Desde éste lunes, 10 de noviembre, reside en la Residencia Blume de Madrid, a un paso de las pistas de entrenamiento. Se acabaron las incomodidades de los pisos masificados, de hacerse la comida, de los interminables viajes en metro. Vivirá entre las figuras del deporte español, como merece el futuro del fondo español, el mismo que sueña con una medalla olímpica. EFE

soc/jad